Que mienta si me muero |
![]() Desde ahora cabrá la sorpresa
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Me rindo, no hay otra forma de definirlo. Hace unos días que había escrito esto, pero hasta hoy no había estado seguro de que era lo mejor. Hace más de dos años que empecé a escribir aquí, y siempre había sido una especie de vía de escape, siempre había volcado aquí todo lo que no había podido decir, o lo que no me había atrevido a contar. Ahora ya no escribo nunca, y si lo hago, es siempre pensando en la gente que me conoce y me lee. Cometí una serie de errores que me llevaron a una situación a la que no quería llegar. Supongo que hay gente que escribe en sus blogs pensando en sus amigos, sus compañeros, las personas con las que se cruzan cada día. Yo no, nunca quise que la gente que me conocía en persona me conociese a través de esta ventana. Ahora ha pasado y ya no tengo ganas de seguir disimulando, directamente me rindo. Como regalo de despedida, una de las mejores fotos que he hecho nunca, lo que no quiere decir que sea buena, pero hay personas que no pueden aspirar a nada más. muzzle@hotmail.com Últimamente estoy desaparecido. No queda nada para los exámenes de febrero, y encima todo se me junta: hoy empieza humor amarillo en Cuatro, me acabo de bajar el último disco de Placebo, Lost se está poniendo interesante, los antiguos amigos vuelven a estar disponibles, hace un sol que ríete tú del cambio climático, la biblioteca está llena de chicas guapas, hay una enorme obra al lado de mi casa que me impide estudiar por las tardes, y dormir por las mañanas, y encima me he bajado la segunda temporada de los 4400. Así no hay quien haga nada de provecho. En vista de mis circunstancias personales, unas recomendaciones musicales, que nunca vienen mal: Placebo - Meds Modest Mouse - Good news for people who love bad news Clap your hands say yeah - Clap your hands say yeah The Cardigans - Super extra gravity Bright Eyes - Digital ash in a digital urn Shout Out Louds - Howl howl gaff gaff Noche de Viernes, por mediación de un amigo salimos de fiesta con un nutrido rebaño de Erasmus (Estudiantes universitarios europeos de intercambio) , que a la voz de Andiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaamo, nos llevan de un lado a otro del Húmedo, como quien anima a su equipo de fútbol preferido, pero con aun más cerveza. Hay una especie de halo de misterio, que ha rodeado siempre (por lo menos en España), a los Erasmus. Vamos a tratar de analizarlos desde el punto de vista de la vida nocturna, ya que creo que se merecen por derecho propio, un lugar especial en nuestros corazones. Los Erasmus son una especie en si, los llamados Homo sapiens sapiens erasmuenses. Mi profesor de Taxonomía y nomenclatura me mataría si leyese esto, o si tuviese profesor de todo esas cosas. Borracho, si hay una palabra que defina a un Erasmus en España, es sin duda borracho. Escoge un Erasmus al azar, y pregúntale (si es que es capaz de sostenerse en pie) cuándo fué la última vez que salió de fiesta. Si alguien encuentra a uno que no haya salido la última semana, que me lo diga. La mayoría suelen salir días bastante extraños además, en León por ejemplo las Fiestas Erasmus son los martes. A lo que iba, los Erasmus, debido probablemente a que no hablen ni jota de español, han creado una especie de mundo aparte, que me parecería bastante lógico sino fuese porque entre ellos se juntan cuál ONU, sin distinción de etnias, continentes o paises. Suelen tener amigos Erasmus, y podríamos pensar, coño es porque hablan el mismo idioma, pero no, hay portugueses, italianos, alemanes, suecos, franceses, y hasta algún polaco. Pero si no se entienden, que parece aquello una romería hombre. Por cierto con lo de la romería me he acordado de la segunda característica que define a los Erasmus: ruidosos. Cuando yo vivía en el pueblo, y en un bar oia a alguien pegar esos alaridos que pegan, siempre pensaba: ¿quién sera el gañan que está metiendo esas voces, será paleto? Pero ahora no, ahora es distinto, oyes ese jaleo y tras pensar automáticamente lo mismo (acto reflejo), me doy cuenta que son estudiantes europeos que, en algunos casos, provienen de sitios tan civilizados como Noruega, Alemania, Dinamarca, etc, etc, no se yo, estoy empezando a dudar de todo ese rollo de Europa es la repera. Me estoy apartando del título del post, y a lo que realmente quería llegar, es a ese mito de que las estudiantes Erasmus en España, se despendolan, y que una noche de fiesta con ellas, debe acabar irremediablemente en un ligue, generalmente, de una noche. Mentira, todo mentira. Supongo que el mito estará basado en que las Erasmus, suelen salir por ahí a hacer gala de aquella cualidad que mas las caracteriza, borrachas, y por eso algunos desaprensivos pueden creer que aprovecharse de ellas en estas condiciones, es inofensivo. Yo desde luego no se como duerme la gente por las noches. A lo que iba, fiesta Erasmus, a estribor dos italianas, bastante cargaditas, y con el típico pedo de me atrevo con todo. Al lado un grupo en el que creo recordar había alguna alemana, alguna portuguesa, y quizá una o dos francesas. Ni puñetero caso, hablando entre ellas, supongo que en Esperanto, porque sino no creo que se enterasen de nada. Al otro lado los Eramus, que por cierto rara vez se emparejan con chicas Erasmus, yo no se como consiguen que la especie sobreviva, sin aparearse entre ellos, deben reproducirse por gemación, como las levaduras. Pues eso, que los Erasmus (masculino eh) son los responsables del Efecto Gañan que he mencionado antes, y que ha acabado por causar que, por lo menos en León, se haya adoptado la estrategia de concentrarlos en una bar para emborracharlos, y que así no vayan por ahí pegando esos berridos. Bueno, concluyo ya mi análisis del Erasmus como especie alóctona intruducida en nuestra fauna desde los años 90, y os recuerdo a todos el verdadero motivo de todos esos mitos y tópicos sobre los Erasmus sobre los que he hablado, la envidia. Si os fijais todos aprueban, con nota, y se tiran todo el día de fiesta, de excursión, en las cafeterías, en las salas de ordenadores, etc... Y todo eso borrachos claro, no nos olvidemos. Un saludo para mi amiga maría, que está de Erasmus en Suecia, y sabe personalmente de que hablo. Tras la habitual cena familiar, me dirigí en coche hacia mi pueblo, digo coche por decir algo, por fuera parece uno de ellos, pero no esteis tan seguros. No tiene calefacción, con lo cual el 31 de diciembre a la una de la mañana, no puedes quitarte la cazadora ni la bufanda, los guantes me los quito por seguridad. Tampoco tiene dirección asistida, con lo cual hay que hacer una fuerza tremenda para girar las ruedas, con la bufanda y la cazadora puestas, se complica hasta límites insospechados. Por último, el volante tiembla al pasar de 110 como si se fuese a desarmar sobre la marcha, así que no es complicado respetar las normas de circulación, si no lo hiciese, me jugaría la vida tontamente. En esas estabamos cuando llegué al pueblo y empezó la debacle, primero una especie de fiesta privada en casa de una amigo, que acabó durando hasta las 8 de la mañana, después, y con el alba despuntando en el horizonte, decidimos irnos de bares (con dos ...). No hace falta decir que en nochevieja y a esas horas, la gente está terriblemente borracha, y no lo digo solo por mis amigos y yo, que el resto de parroquianos de los bares estaban más o menos igual. Aquí hay una especie de lapsus, como si no estuviera muy seguro de donde me metí durante tres horas, lo siguiente que recuerdo es un bar que han reabierto y en lo que se junta lo mejor de cada casa, a juzgar por lo que ví en nochevieja. ¿Alguna vez os habeis parado a pensar en las diferentes combinaciones de alcohol y drogas que se pueden dar?, me refiero a las mezclas, todos esos tipos de drogas distintas, combinados con todos esos tipos de bebidas alcoholicas diferentes. Agitar y servir, ya tienes el bar a las once de la mañana. Baste decir que no pude entrar al baño, siempre estaba ocupado, y no tiraron de la cadena ni una sola vez, los que no llegamos a su nivel, a mear a la calle, aunque a esas horas y con el solazo que hacía, casi se agradece. A las doce decidí que ya estaba bien de hacer el gilipollas y me fui para casa, a las siete de la tarde ya era un hombre nuevo, Harry Potter y la piedra filosofal en la tele, y a la cama de nuevo. La semana se desarrolló sin incidentes, alguna que otra compra navideña, algún que otro rato de estudio (pocos), y en definitiva preparandome para lo que se gestaba: el farolillo. Ya he hablado antes de esta estúpida costumbre de por aquí (rebuscad en los archivos, siete de enero de 2005, que no me funcionan los enlaces a artículos antiguos), así que me limitaré a decir que la noche se desarrolló más o menos como la nochevieja, pero rebajando las horas de tres en tres, salimos a los bares a las cinco, y me fui para casa a las nueve, grado etílico el mismo, sin rebajar ni nada, como debe de ser. El año que viene por reyes me voy a pedir un hígado, aviso ya para que Melchor vaya haciendo las gestiones, que ya se que las cosas de palacio van despacio. ¿Regalos? Pues sí, aunque no me los merezca los hubo, ya sabeis, ropa, colonia, dinerín, y libros, muchos libros. Esto se debe a que en mi casa nadie se arriesga a comprarme música ni películas, así que me toca leer, y yo encantado. Esta vez ha caido uno de Lorenzo Silva, uno de Ángela Vallvey, el de Harry Potter en ingles (Harry Potter and the half-blood prince) y La Pasión India de Javier Moro, que le tocó a mi madre, pero que va a parar al fondo común de mi casa, con lo que tarde o temprano pasará por mis manos. Tras soportar el día de reyes la peor de las resacas aderezada con una horrible comida familiar en la que éramos (y no exagero) como veinte personas, cafetito relajado y cama. Fin de semana de fotosíntesis en el sofá, y poco más que contar. No me puedo quejar del inicio de 2006, ¿vosotros? Death Cab For Cutie me han hablado, y me han dado instrucciones precisas sobre lo que tengo que hacer esta noche. Bill Murray en Lost in Translation me habló ayer, en inglés por supuesto, y también me lo dijo. Primero tienes que salir de tu casa, después huir de tu ciudad, y más tarde de tu vida. ¿Quién soy yo para no hacer caso a uno de mis actores preferidos, y a uno de mis grupos preferidos? Esta noche desaparezco, planeo disolverme entre la gente, pasar inadvertido entre confeti, serpentina, pachanga, y alcohol. Al acabar la noche nadie recordará que estuve allí, a nadie le sonará haberme visto hoy, y nadie podrá jurar que estuvo hablando conmigo. Nunca me tomo la nochevieja como algo especial, pero esta vez es distinto, no recuerdo haber terminado un año tan bueno, así que por si acaso el que llega no es mejor, que me pille con el 2005 bien despedido, como se merece. Quizá mañana a estas horas me arrepienta de la mayoría de las cosas que voy a hacer, pero tengo todo un año por delante para hacerlo, y para enmendar mis errores. Una especie de katarsis purificadora en forma de fiesta sin conocimiento alguno, sin pensar en lo que debo y no debo hacer, sin preocuparme por lo que parece o deja de parecer. Quizá no sea una noche demasiado especial, pero pienso disfrutarla como se merece, con total libertad. Feliz noche a todos/as. Yo solo intento hacer las cosas bien. Que me dejen en paz. Felices fiestas, aunque nadie me crea, no soy el Grinch, en el fondo me encanta la navidad, y cantar villancicos, y tocar la zambomba, y pedir el aguinaldo, y vestirme de Papa Noel, e ir de compras, y los atascos, y el frío, y el coche que no arranca, y los controles de alcoholemia en nochebuena, y los bares llenos a reventar, y encontrarte con el ex-amigo que se fue del pueblo y solo vuelve en navidad, y tener que hablar con él... Trantor: Ya está ya lo he dicho, ahora ya puede usted quitarme la pistola de la cabeza Sr. Noel, creo que además ha quedado bastante creible, como ya le he dicho, no podía limitarme a felicitar las fiestas sin más cual burbuja de Freixenet, no se lo iban a tragar. Sr. Noel: Te has pasado con lo del amigo pesado, no creo que sea para tanto. Trantor: Es que es un tipo realmente pesado, ojalá haya ola de frío y se quede aislado en medio de la autopista. Sr. Noel: No seas malo hombre, más espiritu navideño, o me lio a ostias y no lo cuentas. Trantor: Es usted un gañan. Sr. Noel: Pero entrañable. Pues eso, que paso, de todo además. Últimamente me veo superado por todo, cualquier chorrada me tumba como una de esas fichas de dominó que los holandeses se empeñan en derribar por miles de millones, hasta que llega un gorrión y les fastidia todo el tinglado. Ya casi no me quedan ganas de seguir adelante, y me estoy empezando a dejar llevar, no se lo que saldrá de todo esto, pero bueno no puede ser, eso está claro. En otro orden de cosas ya es navidad, por si alguien no se había dado cuenta. Si alguien quiere mi ración extra de gente, compras, villancicos y anuncios de colonia, se la regalo. Al final va a resultar que todos somos muy buena gente, y nos queremos mucho, y nos decimos cosas preciosas, y nos hacemos regalitos, y cantamos, y bebemos, y nos acostamos felices y nos levantamos aún más felices. Que paren la navidad, que yo me bajo. Seguro que los reyes me traen carbón por decir esas cosas tan feas de algo tan bonito como estas fiestas, a ver si con un poco de suerte me lo traen por toneladas y por lo menos me saco una pasta, que nunca viene mal, y en estas fiestas menos, que los gastos se disparan. |
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