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Que mienta si me muero

Principio del fin.

Estos últimos días tengo la sensación de haber empezado uno de esos viajes que nunca sabes como van a terminar. Todo parece haber cambiado con la llegada del buen tiempo, la gente que creía cerca resulta estar tan lejos que ni siquiera puedo soñar con llegar a sentirlos cerca. Las cosas amenazan con derrumbarse en cualquier momento, pero yo aun sigo por aquí, y eso ya es bastante.

Siempre he pensado que cada uno debería tener como mínimo dos pandillas de amigos, así cuando estés harto de una, te vas con la otra y todo sigue funcionando, ahora más que nunca me arrepiento de no haber formado parte de otro grupo de amigos. No unos amigos de reserva, sino otro grupo con unos gustos e ideas totalmente distintas con los que compartir todo lo que siempre te acabas callando cuando estás con tu gente. Me doy cuenta que si no le he dicho a nadie que escribo este weblog, es porque sé que no lo entenderían. Si nunca le he contado a nadie lo que me pasa cuando digo que no me pasa nada, es porque tengo miedo de su reacción. Si me guardo ciertas cosas solo para mí, se debe a que mis amigos me tomarían por un bicho raro si las supieran.

Solo quiero poder decirle a todo el mundo que me encantan las tormentas sin que me digan que soy un tipo raro.

Estoy harto de conversaciones sobre lo que ha cambiado el pueblo y la gente, sobre lo raro que está últimamente nosequien, sobre lo bonito que era todo antes... Las cosas no eran bonitas antes y probablemente no lo sean tampoco ahora, y sí, hemos cambiado, y nosequien esta muy raro últimamente, y hay poca gente a la que le gusten las tormentas, pero si las cosas son así es porque nosotros hemos querido que sean así. No nos podemos permitir el lujo de decir que la culpa es de los demás. Nadie es una víctima inocente en este caso, y si todo se jode, deberíamos hacer autocrítica, y como se dice en mi tierra: "apechugar" con los cambios.

PD: Despues de este desahogo motivado en parte por mi cabreo con retecal por cortarme la conexión, llega la calma, como después de toda buena tormenta.

3 comentarios

Pandora -

Bueno, no eres tan raro. Tus rarezas no son menos que las de los demás.
A mí también me gustan las tormentas y las nubes ;) No me gusta contar lo que me pasa porque sé que no voy a recibir el apoyo que necesito y además me arrepiento de haber dicho que tengo un blog a algún que otro conocido...

Trantor -

Tienes toda la razón del mundo en cada una de las cosas que dices. No se si sera solo aquí porque no he vivido en otro lugar el tiempo suficiente, pero la gente nunca se desahoga, y nos hemos acostumbrado a guardarnoslo todo, un día de estos se nos va a enquistar tanto secreto.

Cordelia -

Vuelvo a mi comentario de antes.La gente será rara ( o nosotros), pero es que en León las relaciones humanas tienen más dificultades de la cuenta, por que mira que somos "especiales"...Nadie se sincera, solo en cosas intrascendentes: "tio, ando mal de pela" es el comentario más intimo que puedes esperar de un amigo. Nunca esperar que comprendan que hoy tienes algo dentro de ti que no sabes si es pena o alegria, si es bueno o malo,si te gusta o no , como mucho te dirán:" se te va la olla" y ya está. ¿ A que si?