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Que mienta si me muero

Novedades (o no)

Novedades (o no)

Como podeis comprobar por el artículo anterior, he vuelto. El mes de septiembre ha sido uno de esos meses raros que sabes como empiezan pero no cómo acabarán. Ya me queda poco para acabar de trabajar (el día 3 concretamente), y las clases comienzan de nuevo el lunes 27, como se puede apreciar, existe un claro caso de conflicto de intereses que voy a resolver no apareciendo por la universidad hasta el día 6 de Octubre (aquí el cuatro y cinco toca puente, San Froilán-an-an).

No soy demasiado amigo de hacer balances a final de verano, ni nada por el estilo, pero esta vez voy a hacer una excepción y diré que este verano ha sido como estar en el sitio correcto con los zapatos incorrectos, todo parece igual a mi alrededor, pero yo me empeño en tratar de que no lo sea a base de forzar algunas situaciones, como cuando construyes un castillo de naipes que se mantiene perfectamente y tratas de hacerle todo tipo de perrerías para ver hasta donde puede aguantar. Sé que es estúpido hacerlo, pero quiero ver en qué punto estan las cosas y no se me ocurrió mejor manera de hacerlo.

El día que adelanté el reloj

El día que adelanté el reloj

Hace tiempo ya que decidí cambiar mi forma de ver las cosas para adoptar una nueva perspectiva que me premitiera apreciar más lo que me rodea. Fue el día que adelanté mi reloj unos cinco minutos.

Desde entonces todo se me antoja diferente, vivo cinco minutos por delante de los demás, mi capacdad de sorprenderme ha cambiado, cuando algo afecta al resto del mundo, ya hace cinco minutos que estoy tratando de comprenderlo y de entender cómo me va a afectar a mi. No es que no me sorprenda, es solo que lo hace un poco antes que a los demás.

Mi primera impresión ante algo nuevo es sólo mía, no se ve influenciada por los sentimientos de los demás, y así puedo analizar mis pensamientos y saber qué parte de lo que se me pasa por la cabeza se debe a la opinión del resto del mundo y qué parte es realmente mía.

Al girar la manecilla de mi reloj de pulsera reconozco que perdí un poco más el contacto con el mundo y dejé, en cierta manera, de pertenecer a él. Pero eso no me preocupa demasiado porque sé que me di cuenta cinco minutos antes que los demás y pude acostumbrarme a ello durante un rato hasta que el resto del mundo se diese cuenta y me viese alejarme hacia delante en la cuarta dimensión.

Otra cosa que he aprendido, es que no se debe adelantar el reloj en ningún caso más de esos trescientos segundos, si lo que averiguas antes que el resto te causa un dolor insoportable (cosa bastante probable), cinco minutos es todo el tiempo que un corazón puede aguantar sabiendo que es el único a punto de estallar en pedazos.

No os recomiendo que sigais mi ejemplo, si todos adelantásemo el reloj cinco minutos, volveríamos al principio y perderíamos esos preciosos instantes en que sabes que eres la única persona en el mundo que ya conoce lo que para los demás es el futuro al cabo de un ratito.

La nostalgia de lo que está por venir.

La nostalgia de lo que está por venir.

A veces no consigo darle forma a los fantasmas que me acosan. Siento uno de esos nudos en el estómago y la impotencia se apodera de mi pobre cabeza.

Cuando algo te asusta y te paraliza, en el momento en que lo identificas tienes medio problema solucionado. El miedo anónimo te atenaza y no te deja pensar. Casi puedo sentir el viento que levantan todos esos fantasmas aleteando a mi alrededor, pero manteniéndose lo bastante lejos como para seguir siendo un misterio para mi.

Puedo intentar ponerles nombre: pasado, futuro, amor, odio, fracaso o victoria; pero sé que nunca responderán a ninguna de mis conjuras y para cuando se acerquen lo suficiente ya me habré vuelto loco.

Me invade una extraña especie de nostalgia que me hace verlo todo de una manera totalmente distinta. Es como despertar de un sueño y no estar seguro de que aún sigues recorriendo las brumas y bromas que Morfeo y tu subconsciente han tejido para ti.

Mis manos, que han pasado tanto, de repente me son extrañas y me siento a cada instante como al despertar a media noche en una cama extraña. No sé que me ha traido aquí y no sé si regresaré algún día a mi vida anterior, pero sé que si lo consigo, ya nada volverá a ser igual.

El cielo me ha cambiado desde que vivo rodeado de nubes, y aunque ahora no tengo las respuestas a mis preguntas, antes ni siquiera tenía las preguntas y vivía rodeado de cosas y personas que en el fondo no son tan importantes.

La gente piensa que el cielo no cambia a las personas, que no es lo más importante del mundo, y yo suelo decir que quizá no lo sea, pero es que el cielo ni siquiera es de este mundo.

No se si alguien siente lo mismo que yo, pero me gustaría saberlo para no hacer este camino solo, no pretendo ser un guía, sino más bien un compañero de viaje. Mientras tanto seguiré buscando el final de todo esto, sea el que sea.

Caminos separados.

Caminos separados.

Una gota se desliza por el cristal de la ventana como una lágrima resbalando por la mejilla de L.

La misma lágrima que se arrastró hasta sus labios dándole un sabor salado a aquél beso de despedida. La misma gota que colmó el vaso y dejó los trozos de lo nuestro esparcidos por toda la ciudad, la misma ciudad que nos vió pasear por sus calles cogidos de la mano, la misma mano que se agitó a modo de despedida diciendo que todo había acabado.

No me importó suplicarle que no se fuera, nunca he sido demasiado orgulloso. Le pedí que se quedase a mi lado al menos un par de días más, le pedí una explicación, le pedí otra oportunidad, le pedí que recordase los buenos tiempos; y finalmente le pedí que no mirase atrás al marchar, nunca me gustó que me vieran llorar.

"Compréndelo, he de seguir mi camino, y en este punto de aleja del tuyo."

Yo nunca entendí de caminos, supongo que ella tenía razón al decir que los nuestros se separaban. Ella siempre tenía razón, y si no la tenía nunca discutía. Yo solía decirle que estaríamos juntos para siempre porque nunca discutiamos, entonces ella se reia me decía que me quería mirandome a los ojos. Ayer me volvió a mirar a los ojos y me dijo te quiero de nuevo, pero esta vez sonaba a despedida y a dolor.

A veces la sorprendía con la mirada perdida en el horizonte y una expresión de infinita tristeza, como una de esas princesas de cuento encerradas en un torreón.
- En que piensas- decía yo.
- En nada- respondía ella, pero a través de sus enormes ojos grises se veían pasar nubarrones negros que se llevaban su sonrisa durante horas.

Nunca hablaba de su pasado, pero estoy seguro que esas nubes tenían mucho que ver con algo de lo que nadie querría presumir. Es increible cómo el pasado nos ataca una y otra vez tumbándonos en cuanto bajamos la guardia. La gente debería poder olvidar todas esas cosas que nunca quiso que sucedieran, todo sería mucho más fácil así.

Cuando los perros del pasado volvían parar ladrar a las puertas de L, parecía a punto de derrumbarse, pero era justo entonces cuando más fuerte se volvía y más decidida y segura actuaba. Quizá me dejó para enfrentarse a los fantasmas de su vida anterior y volverá cuando los venza, quizá me dejó para seguir huyendo de ellos, o quizá simplemente me dejó porque esperaba más de mi.

Yo nunca merecí estar con alguien como ella, así que no voy a lamentarme por haberla perdido, al fin y al cabo me habría destrozado algún día con sus enormes ojos grises.

Noticias frescas.

Noticias frescas.

Estoy de vuelta, o más concretamente de visita. He conseguido acercarme hasta un ordenador con internet y me dispongo a hacer una serie de declaraciones que probablemente no aparezcan en el Hola ni en el Diez Minutos, incluso me atrevería a decir que no hablarán sobre ellas en los programas basura de las mañanas y las tardes, pero así es la vida, absurda.

El trabajo genial, es un sitio increible. No he parado de hacer fotos desde que empecé, la foto del post de "Ahora que todo va bien" es una de ellas, los días que hace mal tiempo es un poco aburrido, no puedes salir de la caseta, pero si luce el sol pones la silla en la puerta y un poco de música y se está en la gloria.

Los días que descanso estoy en el pueblo y no lo paso mal, últimamente todo se esta jodiendo un poco pero bueno. Nos está pasando lo típico de que se rompe la pandilla, de momento es solo el principio y casi nadie se ha dado cuenta, pero estas cosas pasan, ahora me toca decidir con que bando voy, con lo poco que me gusta decidir.

Echo de menos poder escribir en el blog, pero todo lo voy anotando en mi cuaderno verde y en cuanto tengo un rato me acerco a la red y lo subo.

He vuelto a leer unos cuantos libros que creo que merecen la pena y que recomiendo totalmente:

- La historia interminable
- El guardian entre el centeno
- El principito (este lo he leido por primera vez, error grave, ya lo sé)
- La sombra del viento (es genial, el codigo Da Vinci a su lado es una oferta del Carrefour)
- Crónicas Marcianas (el de Ray Bradbury, no asustarse)
- Farenheit 451
- Dune
- 1984

PD: La foto también es de las que he hecho alla arriba.

Días extraños I

Días extraños I

Son días de sol colándose entre nubes, días de música triste y tele apagada, días de niebla, y de viento, y de lluvia. Desde luego no son días de agosto.
Días de pensar miles de veces antes de actuar, días de hacer las cosas considerando todos los resultados, como en el ajedrez. Días de leer tapado con una manta a la luz de las velas cual Bastian Baltasar Bux. Días de miedo a la oscuridad, de miedo al futuro, de miedo a lo desconocido, son días de miedo al miedo.
Son días de nariz pegada al cristal y café caliente, días de anhelos y nostalgia. Son estos días los que me sacan de quicio, como cantaban Piratas. Los amigos parecen estar lejos, y os amores más lejos aún. Nunca quieres que lleguen, y cuando lo hacen acabas por cogerles el gusto y no quieres que acaben. Es nuestra estúpida necesidad de sufrimiento la que nos juega esa mala pasada. Son días en los que ya no haces las cosas esperando la aprobación de los demás, las haces para ti y para esa especie de fuerza que te ha colocado en medio de los Días Extraños y que parece haberse olvidado de ti. Llamalo como quieras, Dios, suerte, destino, oportunidad...

Yo prefiero llamarlo INERCIA.

Reflexión mesiánica número tres

Estrellas y planetas bailando al compás de los agujeros negros. Millones de mundos girando sin saber que en un pequeño rincon de una pequeña galaxia, un puñado de personas mira al cielo tratando de encontrar una respuesta a todas sus preguntas.

Reflexión mesiánica número dos.

Solo somos un puñado de moléculas condenadas a permanecer unidas durante un pequeño instante de tiempo al que nosotros llamamos vida.

Ahora que todo va bien

Ahora que todo va bien

Ahora que todo va bien, ahora que mi cielo esta lleno de nubes que no pueden tapar el sol, ahora que tengo inmunidad diplomática contra la ley de Murphy y la tostada siempre cae con la mermelada hacia arriba. Ahora que ya no hay charcos que pisar en las calles por las que camino, ahora que las cosas solo son lo que yo creo que son, ahora que los lobos han dejado de disfrazarse de corderos y los corderos se disfrazan de lindos gatitos.
Ahora que todas las pelotas botan en la raya y ya nunca tiro al palo, ahora que parece que juego con cartas marcadas y siempre hago saltar la banca. Ahora que no juego a la lotería porque sé que me tocaría y no sabría que hacer con el dinero.
Es justo ahora cuando comprendo que en los buenos momentos no te acuerdas de los malos, y en los peores ratos es imposible recordar un solo día bueno. Nuestra capacidad de retención es absurda, nuestro deseo de sufrimiento parece enorme.

Ella nunca mereció la pena.

Ella nunca mereció la pena.

Ella es incapaz de amar a alguien.
Ella piensa que cada uno tiene lo que se merece.
Ella siente que merece más de lo que tiene.
Ella actúa como si el mundo le debiera algo.
Ella nunca ha sido capaz de llorar con una canción.
Ella cree que es diferente a todas las demás, pero en realidad es más igual que nadie.
Ella traiciona la confianza de los demás y espera que tu nunca traiciones la suya.
Ella promete y promete pero nunca cumple.
Ella se metió en mi cabeza en un solo día, y llevo un año intentando sacarla.
Ella espera que te esfuerces por ella para no tener que esforzarse por ti.
Ella dice ser una gran amiga, pero sólo lo es de si misma.
Ella nunca ha bailado a solas con la luz apagada.
Ella no ve formas en las nubes.
Ella no escucha música en el silencio.
Ella no sueña despierta, y a veces dudo de que lo haga dormida.
Ella pensó que yo siempre estaría a su lado y no se preocupo de conservarme.
Ella cree que la culpa de todo la tienen los demás.
Ella cree que me pasa algo, y es probablemente lo único que sabe sobre mí.
Ella siempre desea estar en otro lado cuando está conmigo.
Ella me hace desear estar en otro lado cuando estoy con ella.
Ella miente cada vez que me mira a los ojos.
Ella quiere solo la parte buena de todo, lo malo lo deja para los demás.
Ella nunca supo lo que es quedar segundo, y mucho menos último.
Ella necesita aprobación constante aunque haga las cosas mal.
Ella se lamenta de los errores ajenos y calla los suyos.
Ella desaparece entre la bruma como un concursante de Lluvia de estrellas que se convierte en Alejandro Sanz.

Ella nunca supo volar, yo nunca supe tener los pies en el suelo. Al final resulta que no teníamos tantas cosas en común.

Parece estúpido que no me diera cuenta de todas estas cosas antes, pero ahora que comienzo a vislumbrar la verdad sobre ella, es cuando más cerca de mi mismo me siento.

Mi pequeña revancha con M

Mi pequeña revancha con M

M de Marta.

A veces las cosas se tuercen, y por más que intentes arreglarlas no dejan de torcerse más y más sin remedio. La buena suerte es un lujo que algunas personas como M no pueden permitirse.

No es que M fuese la reina del mundo antes, pero desde luego había conocido tiempos mejores, días de sonrisas y besos, días de carcajadas con los amigos, hasta que un día casi sin que se diera cuenta, todo comenzó a ir al revés. Tras intentar arreglarlo de mil y una formas se encontró ante la única salida posible en aquél momento, huir.

Ahora vuelve a visitarnos de vez en cuando y casi me cuesta reconocerla, antes no solía sonreir, ahora lo hace todo el tiempo. He oido muchas veces que la huida no es una solución, pero en su caso no solo lo fue, sino que además fue la mejor opción.

Sé que suena estúpido, pero me siento muy orgulloso de ella, probablemente no se pueda estar orgulloso de algo bueno en lo que no has tomado parte, pero yo prefiero pensar que si que se puede estar orgulloso de los éxitos de tus amigos, sobre todo cuando tienes tantas ganas de verlos felices.

Lo que no te mata te hace más fuerte decía Jim Carrey en "El chico del cable" y ella es ahora más fuerte que nunca, madurar es ver las cosas desde otro punto de vista, pero también consiste en conseguir que los reveses de la vida no te acaben tirando al suelo una y otra vez, y M ha conseguido la estabilidad que aquí no tenía.

Tiene todo el verano por delante, y yo tengo medio verano (una semana si y otra no) para intentar estar cerca y tratar de contagiarme de esa felicidad y seguridad en sí misma que desprende. Antes era una persona genial, pero creo que no lo sabía, ahora se ha dado cuenta de todos sus defectos y de todas sus virtudes, y eso le da sabiduría y ganas de seguir adelante conociendo todos aquellos rincones del mundo que le sea posible.

Algún día cuando todo esto quede ya tan lejos que casi no pueda recordar estos días de verano, me reunire con ella para hablar de los días que pasamos juntos y todo volverá a ser genial, como ahora, como siempre.

Reflexión mesiánica número tres

Solo somos un puñado de moléculas condenadas a permanecer unidas durante un pequeño instante de tiempo al que nosotros llamamos vida.

De nuevo en marcha.

De nuevo en marcha.

Acabado el curso con más pena que gloria, comienza el verano, y con él el trabajo. Este año he estado muy cerca de quedarme sin curro, pero al final tras una extraña carambola del destino mi teléfono sonó y me ha tocado el puesto que veis arriba en la foto. Soy vigilante de incendios durante la temporada estival, eso significa que me tiro medio verano en una caseta en mitad de ninguna parte en busca de humos (por el humo se sabe donde esta el fuego).
Esta vez el destino me lleva al corazón de la comarca de las Omañas, cerca de Riello (que por cierto es el Ayuntamiento con más pueblos de Europa según me ha dicho un amigo periodista y muy amigo de este tipo de curiosidades).
Este torreón va a ser mi nuevo hogar una semana si y otra no, más o menos. Tendré tiempo para leer, estudiar, escuchar música e incluso para meditar y reflexionar sobre todo lo que ha pasado últimamente.
Desde que empecé a escribir aqui, gracias al weblog y en parte por culpa del weblog han cambiado bastantes cosas en mi vida, y ahora tendré tiempo para asimilarlas. Por suerte todos los cambios han sido a mejor, de eso no me cabe duda.

Lo que no podré hacer seguro es mantener el diario actualizado, pero prometo escribir en cuanto tenga ocasión.

Solo me queda desearos a todos un muy feliz verano, un poco menos de calor para algunos (58,5 grados es demasiado hasta para Pandora), paciencia con los árboles para otros (tú puedes con esos gusanos Cordelia), que Marta siga haciéndonos soñar (Hoy he estado en una librería llamada Galatea y me acordé de ti), que Beca no cambia nunca, que Novalis nos siga haciendo regalitos en forma de canciones e historias y que en resumen todos y cada uno de los que leais esto seais tan felices como podais.

De nuevo en marcha.

De nuevo en marcha.

Acabado el curso con más pena que gloria, comienza el verano, y con él el trabajo. Este año he estado muy cerca de quedarme sin curro, pero al final tras una extraña carambola del destino mi teléfono sonó y me ha tocado el puesto que veis arriba en la foto. Soy vigilante de incendios durante la temporada estival, eso significa que me tiro medio verano en una caseta en mitad de ninguna parte en busca de humos (por el humo se sabe donde esta el fuego).
Esta vez el destino me lleva al corazón de la comarca de las Omañas, cerca de Riello (que por cierto es el Ayuntamiento con más pueblos de Europa según me ha dicho un amigo periodista y muy amigo de este tipo de curiosidades).
Este torreón va a ser mi nuevo hogar una semana si y otra no, más o menos. Tendré tiempo para leer, estudiar, escuchar música e incluso para meditar y reflexionar sobre todo lo que ha pasado últimamente.
Desde que empecé a escribir aqui, gracias al weblog y en parte por culpa del weblog han cambiado bastantes cosas en mi vida, y ahora tendré tiempo para asimilarlas. Por suerte todos los cambios han sido a mejor, de eso no me cabe duda.

Lo que no podré hacer seguro es mantener el diario actualizado, pero prometo escribir en cuanto tenga ocasión.

Solo me queda desearos a todos un muy feliz verano, un poco menos de calor para algunos (58,5 grados es demasiado hasta para Pandora), paciencia con los árboles para otros (tú puedes con esos gusanos Cordelia), que Marta siga haciéndonos soñar(Hoy he estado en una librería llamada Galatea y me acordé de ti), que Beca no cambia nunca, que Novalis nos siga haciendo regalitos en forma de canciones e historias y que en resumen todos y cada uno de los que leais esto seais tan felices como podais.

La noche de San Juan

La noche de San Juan

Supongo que ya es un poco tarde para hablar sobre la noche de San Juan, pero merece la pena.
Cuando yo era pequeño, en mi barrio cada año se hacía una enorme hoguera para la que estábamos pidiendo cajas en las tiendas durante semanas. Las madres hacían chocolate y compraban bizcochos para repartir entre todo aquél que se acercara a la hoguera, fuera o no del barrio. Los chavales enredábamos con petardos, bengalas y cosas así. Los que eran un poco más mayores se atrevían incluso a saltar las brasas. Era una de las fiestas más esperadas por grandes y chicos, y era una ocasión única para ver a todo el barrio junto en armonía y repartiendo bizcochos y chocolate a diestro y siniestro.
Con el paso de los años, poco a poco la tradición se fue olvidando y ya casi no recuerdo cuando fue la última vez que hubo hoguera, de hecho no recuerdo cuando fue la última vez que vi a los vecinos juntos en armonía.

Todo esto venía a que este año la noche de San Juan ha vuelto a ser mágica para mi. Ha venido a tocar a León Quique González. Precioso escenario en la Plaza de las Cortes, aire libre, sillas para sentarse, luces en los árboles, calma... Carlos Raya a la guitarra, como debe ser, y un set muy acústico que pondría los pelos de punta a cualquier fan de Quique.

Justo antes de tocar Palomas en la Quinta, mi canción preferida de su último disco, nos contó a todos los presentes la historia que le llevó a escribirla. Resulta que todo eso que relata ocurrió en una noche de San Juan como la del concierto, con lo cual el círculo se cerraba magicamente envolviéndonos a todos los que estábamos en la plaza y haciéndonos cómplices de algo tan especial.

Por eso han venido a mi cabeza todos esos recuerdos de hogueras en el pueblo, el olor a chocolate y pólvora de petardos, las carreras arrastrando cajas desde la frutería, las lágrimas en los ojos cuando te acercabas demasiado a la hoguera...

Palomas en la Quinta
Tu solías dibujar mansiones
sobre la colina en la autopista.
Yo quería hacer volar aviones
en la fiesta de final de curso.

Después de Starky y Hutch,
en la ferretería, de la parte de atrás,
hasta subir arriba...

Era cada día así.
Luego nos colábamos
en la piscina,
de los últimos veranos,
a robar helados
y ponernos hasta reventar.

Cada día puede ser un gran día,
pero hay días,
más grandes todavía.
Yo quería regalarte flores
que robaba por la noche en tu avenida

Después de apedrear,
palomas en la quinta,
había que saltar,
hasta subir arriba...

Era cada día así.
Luego nos colábamos
en la piscina,
de los últimos veranos,
a robar helados
y veíamos parejas follar...

Tras el concierto, nos hicimos unas fotos con Quique y nos fuimos a tomar algo, por una serie de circunstancias ocurridas esa noche, al llegar a casa estaba un poco más vivo por dentro, y eso es todo un triunfo para mí. Ahora sé que "las cosas pueden girar al menos en dos sentidos" como dijo Ray Loriga, y quizás para mi haya llegado el momento de cambiar al sentido contrario.

En ocasiones veo huertos

En ocasiones veo huertos

Eso que veis arriba es la finca del pueblo en la que he estado estudiando y encargandome de todo, yo pensaba que eso ni era trabajo ni era nada, pero cual sería mi sorpresa cuando mi señor padre empezó a explicarme las obligaciones que debía cumplir y ví que la cosa prometía ser agotadora.

En primer lugar regar, hay que regarlo TODO, y cuando digo todo, me refiero a todo: pimientos, tomates, cebollas, patatas, ajos, berzas, repollos, las cebollas de otra clase que a mi madre le gustan pero a mi me saben igual (léase todo junto para que cobre sentido), las acelgas y las zanahorias. Y todo esto con cuidado de no abrir demasiado fuerte la manguera para no hacer un agujero en el surco, no abrirla demasiado poco para no estar tres dias regando, cuidado de no moverla mucho para no cargarte ninguna planta, cuidado de no mojar las hojas de los pimientos y de los tomates porque se pudren(¿o eran las de las patatas y los repollos?), vamos, un caos.

En cuanto acabas de regar, lo más probable es que tengas que empezar otra vez porque ya habran pasado dos día, pero si lo haces a tiempo, hay que ponerse con el jardín, que las rosas no se comen como lo de la huerta, pero tambien hay que regarlas, quitar malas hierbas, sulfatar para que no se las coma el pulgón...

Si consigues acabar de hacer las dos cosas en un día, de primeras te dan un diploma que convalida por dos asignaturas en la universidad, que te lo has ganado, y a continuación toca cita con gallinas y pollos. A todo el mundo le gustan los huevos, y los MacNuggets de Macdonals, pero detras de esas dos delicias, hay todo un animal ensuciandolo todo y pegando berridos. Que si echa comida a las gallinas, que si de vez en cuando echales berzas, pero no mucho que se acostumbran y no comen pienso, que a los pollos tambien pero hay que atárselas porque si no no saben comerlas, que si ponles agua, que si quitales los huevos (a las gallinas solo, a los pollos mejor no intentarlo).....

Tras todo esto tocaba limpiar la acera con la manguera, momento que aprovechaba para darme una duchita y así ahorrar algo de tiempo, luego hacer la comida, fregar, limpiar la casa....

En definitiva, estudiar estudié, pero a qué precio. Lo bueno que he sacado de todo esto es un estupendo moreno agrícola que combinado con una boina de esas de rabillo me dan un toque a Paco Martínez Soria con ojeras Gótico Siniestras de no dormir, que va a ser la envidia en las discos de moda de todo León.

Hoy San Juan, concierto de Quique González gratis en la plaza de las cortes y sesión de fuegos artificiales en el río seguida de ingestión masiva de alcohol. ¿alguien da más?

Demasiado rápido para mi pobre cabeza.

Una serie de casualidades (más bien causalidades) me ha llevado hasta un ordenador con internet. Supongo que todo el mundo ha sentido alguna vez que su cabeza iba mucho más rápido que el resto de su cuerpo. A mi también, pero ayer ya se me fue la cosa de las manos totalmente y me descubrí a mi mismo dándole vueltas a una serie de cosas mucho más rápido de lo que era capaz de asimilar. El resultado a la mañana siguiente no es nada agradable, es como si la noche anterior te hubiera pasado por encima un tren de mercancías.

Ahora que yo pensaba que mi vida se estaba aproximando de nuevo al nivel de flotación, me hundo de nuevo. Y después de tantas veces, lo peor no es seguir hundido como siempre, sino este continuo vaivén en mi cabeza que me está volviendo loco. Algún día dejaré de obsesionarme con ciertas cosas y todo empezará a mejorar poco a poco, eso sí, que me devuelvan el tiempo perdido, la confianza depositada y que se queden con toda la mierda que me he tenido que tragar.

A ver si el verano con el cambio de una rutina a otra me ayuda a recuperar la poca cordura que alguna vez tuve.

Besos y abrazos desde mi retiro estudiantil, uno de estos días, más.

Una Semana en el Motor de un Autobús

Mañana a mediodía me voy, abandono la ciudad de nuevo. La casa del pueblo me espera para ayudarme a estudiar. He decidido que es bastante más probable que allí consiga concentrarme, así que desaparezco por el momento hasta fechas indefinidas. Probablemente después de los exámenes. Obviamente no podré actualizar desde allí, así que esto es una despedida momentánea y transitoria.

En otro orden de cosas, el día 21 (en teoría) aparece el nuevo single de Los Planetas llamado "Y además es imposible" en el que supuestamente canta con Irantzu de La buena Vida. En la cara B una versión de Vainica Doble llamada "un metro cuadrado" y una nueva llamada "vuelve el rock mesiánico".
El disco se anuncia para finales de Julio o principios de Agosto. La cuenta atrás ya está activada en mi cabecita. Seguro que la espera merecerá la pena.

Bueno, no me queda nada más que decir, despedirme hasta dentro de una o dos semanas, quizá algo menos, quizá algo más, ya lo veremos.

Los Lori Meyers y el sueño de una noche de Junio.

Estas noches de calor los sueños son cada vez más raros, y a veces sobrepasan el límite entre realidad y ficción. Esta noche he llegado a soñar verdaderas barbaridades, vamos por orden:

1.- Por algún extraño motivo, yo estaba a la entrada de un enorme festival de música independiente con algunos de mis amigos, digo extraño porque mis amigos no irian ni locos a un festival así y menos conmigo.

2.- Se ponía a llover cuando estabamos entrando, pero no lo suspendían, en lugar de ello, N me decía que se iba a morir de una terrible enfermedad que ya no recuerdo. Espero que no fuese uno de esos sueños premonitorios, ni nada por el estilo.

3.- Al final conseguíamos llegar cerca del escenario principal y resulataba estar tocando Amaral,¿qué demonios pinta Amaral en un festival de música independiente?. Por suerte al poco de llegar empezaba un nuevo concierto y era de unos tipos llamados Lori Meyers, al despertar me acordaba aún del nombre del grupo y para mi sorpresa existian de verdad. No es ninguna experiencia sobrenatural, lo que pasa es que había visto su video hace unos días en Sol música y no lo recordaba. Cosas del subconsciente.

Automáticamente me he puesto a buscar algo sobre ellos y he descubierto a un buen grupo de granada inevitablemente comparable con Los Planetas, pero con un estilo más fresco y menos depresivo. Un grupo joven y valiente que nunca creyó que llegaría donde ahora están. En definitiva, un buen grupo para estos días de verano.

Elka

Elka

No pensemos en caer,
aún es tiempo de caretas,
que mientras dure el viento flotaré.
Nadie nos podrá borrar,
seguimos entre la hierba.
En una broma eterna bailé.
Me volverás a tener si miras entre las piedras.
Escuchando las mareas búscame.
En silencio los dos,
sin que nadie nos vea.
Si te puedes derramar yo me perderé en la orilla.
Contigo es tan fácil esperar.
En silencio los dos,
sin que nadie nos vea.

Elka - Maga

A veces escucho algo tan bonito que siento que cualquier cosa que diga o escriba desde entonces no tendrá ningún sentido. Por suerte con el tiempo se pasa y puedo volver a hablar o escribir, desde que encontré esta canción en el nuevo disco de Maga a duras penas podía abrir la boca...