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Que mienta si me muero

¿Las cinco del viernes?

Lo cierto es que hace una eternidad que no contesto a las cinco del viernes, y no es que las de esta semana me hayan llamado especialmente la atención, pero por algún motivo que no alcanzo a comprender, he decidido contestarlas, soy así de chulo ¿qué pasa?.

1. ¿Estás atado al reloj o el reloj está atado a tu muñeca?
No suelo mirar demasiado el reloj, más que nada por no darme cuenta que llego media hora tarde a cualquier sitio que vaya, soy un desastre con patas. De todas formas lo llevo adelantado diez minutos, el porqué aún intento averiguarlo.

2. Si pierdes tu agenda, ¿olvidas incluso la hora a la que tienes que desayunar?
Mentiría si dijese que nunca he tenido agenda, una vez tuve una y me duró menos de una semana, los primeros días se me olvidaba apuntar las cosas, y como nunca apuntaba nada, la agenda en cuestión no me servía de gran ayuda, y como no me servía de ayuda, no le prestaba atención, y como no le hacía ni puñetero caso, me la acabé dejando olvidada en clase. A eso se le llama una cadena lógica de sucesos, el que no es lógico soy yo.

3. ¿Te entra el pánico si se te acaba la batería del móvil? ¿Miras la pantalla cada hora para ver si tienes mensajes?
Por raro que parezca, tampoco le hago demasiado caso al móvil, de hecho siempre me estoy llamando para averiguar dónde lo he dejado. En una ocasión me lo había dejado en la nevera, y pasó allí toda la noche (lógicamente dentro de la nevera no podía oirlo). Sólo miro compulsivamente la pantalla cuando me siento incómodo con alguna situación/persona, es para disimular el nerviosismo y supongo que aparentar que tengo una gran vida social (como Alaska) y que no paran de llegarme mensajitos y chorradas así.

4. ¿Miras los e-mails más a menudo que el correo que trae el cartero?
Tengo el messenger configurado para abrirse cada vez que enciendo el ordenador, por tanto miro los mails tantas veces como enciendo el ordenador (lógico verdad,es que hoy estoy de un lógico subido que no me aguanto), unas dos o tres al día. Por cierto, ¿que es un cartero? Eso suena como a siglo 20, prehistoria pura...

5. ¿Sigues recordando que la información de internet alguna vez estuvo escrita en libros (con páginas y todo eso)?
Hombre, la verdad es que con internet he perdido gran cantidad de buenas y sanas costumbres como mirar el teletexto, ver la cartelera en los periódicos, hojear la revista de la Tipo, incluso he dejado de utilizar las guías de teléfonos, pero de ahí a que reniegue de los libros tres veces antes de que cante el gallo, hay un trecho. De hecho ahora leo bastante más que antes, será por eso de la saturación de información y demás, que uno ya no se pierde los grandes libros de la temporada.

Muerte al sobrevalorado Ipod.

Muerte al sobrevalorado Ipod.

Este es mi nuevo y definitivo gadget, el reproductor de mp3 Iaudio M3l, nunca volveré a sentirme solo.

20 gb de disco duro, control remoto, radio, grabación de voz y radio, codificación directa a Mp3 desde la entrada de línea, 35 horas de reproducción continua y nosecuántas cosas más, ah y un manual de instrucciones en un más que dudoso español que me esta poniendo las cosas realmente difíciles.

En otro orden de cosas, no recuerdo haber estado tan enfermo como estos días, tengo una fiebre horriblemente horrible, la garganta destrozada, mi nariz es un grifo mal cerrado y la cabeza me va a estallar a cada segundo, ¿alguien da más?

Esperando mi pronta recuperación a base de antibioticos, descongestionantes, neobrufen, efferalgan, paracetamol y bálsamo verde (las aspirinas las tengo prohibidas), un saludo desde el delirante y onírico mundo de los 40 grados de fiebre.

Escuchando: El rugido de mis pulmones al respirar.

Rockstar II

Rockstar II

Nuevo fragmento de la vida de Ian Wiggin

- ¿Crees que algún día serás recordado por algo especial?
- Probablemente no, pero si no hago lo que estoy haciendo ahora, ni siquiera yo me recordaré con el paso del tiempo, no me dedico a la música para entrar en los libros de historia, lo hago por y para mí, para evitar sentir que mi vida podría haber sido mejor y no lo fue.
- ¿No aspiras a ser famoso y envidiado?
- La fama es una gilipollez, no pretendo que me envidien, solo quiero no envidiar a los que han conseguido ser lo que querían ser.
- ¿Como quienes?
- Supongo que me estás preguntando quienes son mis héroes, a quien admiro más.
- Así es, ¿quiénes son para ti todos esos que han conseguido ser quienes querían ser?
- Supongo que gente como Bowie, Dylan, Billy Corgan, Kurt Cobain, Nick Cave, y también mi abuelo, el conserje de mi edificio y los Hare Krishnas que te esperan en los aeropuertos.
- ¿También envidias a toda esa gente?
- Han conseguido ser todo lo que querían ser, aunque a ti o a mi no nos guste cómo son, eso es más de lo que un periodista como tú puede decir sobre sí mismo.
- ¿Así que todo lo que querías decir con todas tus canciones es que hay que ser lo que se quiere ser?
- No, no es eso, lo que quería con mis canciones es ser lo que quiero ser, cada uno que siga su camino le lleve donde le lleve, hay gente que no vale para ser lo que quiere ser y ni tan siquiera se van a molestar en conseguirlo, yo sí que lo he hecho, y no pretendo ser recordado por eso, lo que pretendo es no querer morirme cada mañana por no haber luchado por mis sueños.
- Creo que ya empiezo a entender a dónde quieres llegar.
- No lo entiendes, yo no quiero llegar a ningún lado, solo quiero que la gente no piense que quiero llegar a alguna parte, que me vean y digan, ese tio no piensa en el suicidio cada domingo por la mañana, ni en la vida eterna cada sábado por la noche, no soy el puto Walt Disney, sólo soy Ian Wiggin y no necesito que me envidies por ser yo, pero si quieres puedes envidiarme por haber conseguido llegar a todos los finales de etapa que se me han puesto por delante, nunca me rendí y desde luego no pienso rendirme alguno de estos días.
- Pero quizá acabes por rendirte mañana.
- O quizá consiga llegar tan lejos que ni tu ni nadie me pueda ver ni tan siquiera la espalda.

Al fin por fin el fin.

Al fin por fin el fin.

Por fin se han acabado las fiestas patronales de la facultad, lo cierto es que lo he pasado en grande, pero el cansancio acumulado despues de cuatro días de turnos de barra, organizar juegos, salir por las noches, dormir poco y comer mal, ha acabado por destrozarme.

Ayer fue la fiesta grande, tras nueve horas seguidas sin salir de la carpa e inumerables barriles de cerveza cambiados, fiesta por todo lo grande en el barrio Húmedo. Antes de salir ya estaba física y mentalmente agotado, y toda la noche en pie tratando de abrirme paso entre la multitud de gente que abarrotaba los bares, acabó por hundirme del todo, y me sorprendí a mi mismo caminando por León a las ocho de la mañana entre gente que se acababa de levantar y gente que aún no se había acostado. De vuelta a casa me asaltó una vez más ese miedo anónimo que me acosa de vez en cuando, y acabé sentado en un parque tratando de recordar en que momento perdí el control de mi vida y en que momento mi mundo dejó de ser mío para pasar a ser el mundo de los demás.

Me arrepiento terriblemente de casi todas las cosas que hice ayer y peor aún es darme cuenta que no tengo nadie a quien pedir perdón por mi estúpido comportamiento más que a mi mismo.

Perdona R por haberte convertido en algo que quizá no querías ser, perdona porque me siento orgulloso de todo aquello que antes no querías tener, y perdona por haber perdido el control de todo lo que creias tuyo, he cogido tu vida y la he cambiado de tal forma que ahora no creo que puedas volver a donde estabas antes, ya es demasiado tarde y tu (yo) estás demasiado cansado de luchar contra la corriente que te arrastra hacia futuros inciertos de promesas de felicidad instantánea.

Estoy seguro que si me encontrase con la persona que yo era hace tan solo unos meses, no podría convencerle de que yo seré él al cabo de menos de un año.

La semana de las patronales.

La semana de las patronales.

Ultimamente no tengo tiempo para nada, ni siquiera para escribir algo en el weblog. Entre las horas que paso en clase, las que paso en la carpa (son las patronales de mi facultad), y las que paso durmiendo; hacen un total acumulado de 27 horas diarias. Lo que aún no me explico es de dónde saco esas tres horas extra al día, probablemente haya contado mal, pero ni siquiera tengo tiempo para revisar mis cuentas y ver dónde fallan.

Que sepais que quedais todos invitados a las fiestas de la Facultad de Ciencias biológicas y Ambientales que se celebran en la carpa situada detrás de la biblioteca central en el campus de la Universidad de León.

Por cortesía del vicerrectorado no os podemos invitar a unas cañas hasta las ocho de la tarde, hora hasta la cuál no podemos servir alcohol.

A continuación paso a relataros el programa de fiestas desde hoy (Martes) por la tarde:

- Desde las ocho fiesta Heineken con grandes regalos.

- Desde las 12 de la noche en el pub Manía fiesta del semáforo mensajero, consistente en ponerte un trozo de pegatina roja si tienes novio/a, verde si no lo tienes y ámbar si no estás en ninguna de las situaciones antes mencionadas (yo tampoco lo entiendo). Además habrá mensajeros dispuestos a llevar tus mensajes en forma de notas a los demás presentes en el bar.

- Miércoles toda la mañana desayunos con café y bollería casera en la carpa

- A las seis de la tarde reunión conspiracional de todas las comisiones para revelarnos contra la prohibición del rector de hacer espichas y vender alcohol

- Primera ronda de los juegos: Trivial, parchís, mus, tute, portugués, twister...

- A lo largo de la tarde habrá Bingo con grandes premios y que será "cantado" por el gilipollas de la comisión 8a, es decir yo.

- Desde las ocho fiesta de disfraces que continuará en el Manía con copa gratis si vas disfrazado

- Lo del jueves no está nada claro, en principio finales de juegos, más bingo, subasta de cachivaches varios, sorteo de la tarta de Charo y Striptease masculino con los alumnos con menos vergüeza de la facultad (de hecho algunos ni siquiera saben qué es la vergüenza, incluso hay un profesor que se despelota con nosotros...)

- Si nos dejan habrá espicha, que va a ser que no, así que no hacerse ilusiones

- Por la noche fiesta en el Manía de nuevo, y después Enorme Macrofiesta en la Plaza de Toros de León, con novillos de las mejores ganaderías de la provincia y parte del extranjero, los cuernos mejor llevarlos de casa, no queremos jaleos.

- El viernes hay una serie de actividades culturales a las que no pienso ir habida cuenta de la fiesta del jueves, si alguien quiere el programa cultural, que me lo pida que intentaré conseguirlo.

- Todo esto estará amenizado por una serie de grupos que tocarán en directo sus mejores y sus peores canciones para intentar inducir a la gente a consumir en la barra, ávidos de alcohol con el que soportar lo mejor posible el horrible ruido que producen los "músicos" (está todo estudiado).

- De vez en cuando me dejarán pinchar un rato algo de musiquilla buena buena, a ver cuanto dura la gente dentro de la carpa con 8a dj.

No me queda nada más que añadir, solo desearme unas felices fiestas y una propicia semana de patronales.

Besos y abrazos para todos desde el que hoy es el ombligo del mundo en competencia directa con París (Arafat), Irak (Bush) y Chinchilla de arriba (congreso de imitadores del tipo ese que imitaba a Julio Iglesias)

Esquizofrenia.

Esquizofrenia.

Estoy de frenopático. Estos últimos días (léase casi un mes) tengo dentro de mi cabeza dos personalidades distintas, por un lado estoy yo con mis "nuevos" amigos de León, con los que todo es nuevo y genial. Las noches de fiesta con ellos son increibles, a eso de las 10 empiezo a sentir cómo mis pies se despegan del suelo y me paso la noche entera flotando sin aterrizar hasta bien entrado el día siguiente. Me siento en una especie de mundo que antes me estaba vetado, donde ya no soy ese tipo raro al que todos marginan y acaba por largarse a casa el primero. Yo nunca quise ser popular, y de hecho ahora no lo soy, pero tampoco quise ser nunca el imbécil que era antes y por suerte tampoco ahora me siento así.

Con mis amigos de siempre, las cosas vienen funcionando al revés, al salir de casa comienzo a hundirme en una especie de abismo mezcla de depresión y angustia existencial y no consigo volver a subir al nivel de mi línea de flotación hasta el día siguiente. Supongo que no se puede tener todo y esto es sólo una especie de pequeña venganza de algo o alguien por dejar que me lo pase realmente bien en sitios en los que antes sobraba.

Todo esto unido a una serie de decepciones que he tenido con la gente de toda la vida, hacen que yo esté cambiando tan rápido que hasta me doy cuenta de ello.

Hace tiempo una persona muy especial me dijo que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, como probablemente me esté leyendo, yo le respondo ahora que si esto fuese "Los Simpsons" a mi aún me sobrarían dedos.

La elección de los Americanos.

La elección de los Americanos.

- Yo tambien George, yo también.

Ni en cien vidas mas lograria entender uno solo de estos últimos días

Ni en cien vidas mas lograria entender uno solo de estos últimos días

Las cosas van muy rápido últimamente y no consigo comprender todas esas historias dando vueltas y vueltas a mi alrededor.

Ahora me paso los días subiendo y bajando sin encontrar un pequeño respiro para reflexionar sobre todo lo que ha cambiado en mi vida.

Los jueves los paso arriba sintiendome otra persona diferente, y casi no me reconozco al mirarme en el espejo, los viernes me hundo como me hundía cuando no había nada mejor que esperar que un rato sin querer morirme. Los sábados vuelvo a subir, dejo de parecerme a mí mismo y llego a sentir miedo de no volver a ser nunca yo, y después llegan los domingos con su absurdo sentimiento de que por mucho que me esfuerce, jamás lograré tener una vida normal como la de todos los que me rodean los sábados.

Del lunes al miércoles no hago otra cosa que pensar en los jueves y los sábados por un lado, y los viernes y los domingos por otro, es como tener dentro de mi cabeza dos personas distintas que siempre están en la cima o en el fondo.

Ahora puedo cambiar mi perspectiva y ver las cosas desde el otro lado, desde el lado en que nunca estuve y siempre quise estar, antes no me gustaba como me sentía los jueves, ahora odio cómo me siento los viernes. He decidido cambiar otra vez y ser una persona nueva que disfrute de esa sensación de libertad que proporciona no reconocerse en el espejo.

Rockstar 1

Rockstar 1

- ¿Adonde pretendes llegar con toda esta mierda?
- Como decía CR, "quiero llegar muy lejos, casi casi hasta el final, donde nadie da consejos"
- ¿No quieres consejos de nadie?
- No es eso, no es lo que dice CR, es lo que quiere decir, ella se refiere a que está harta de que los demás se metan en su vida y traten siempre de joderla.
- Así que ¿no quieres que nadie se meta en tu vida?
- No es eso tampoco, no te estas enterando de nada, solo quiero que me dejen ser yo sin tratar de cambiarme para bien o para mal.
- ¿Y por eso has montado todo este revuelo?
- La gente tiene muchas formas de expresarse, yo solo he cogido una de ellas, la he pasado por mi propio filtro y la he llevado a cabo.
- ¿Crees que ha funcionado?
- Hasta que empezaste a hacerme preguntas estúpidas, sí. Creo que eres el único gilipollas que del público que ha visto lo que ha pasado hoy y no se ha enterado de nada, lo siento por ti.
- No lo sientas, siempre te he tenido por un engreído además de un pésimo artista.
- Gracias
- De nada.

Hace tiempo me encontré por casualidad con una serie de transcripciones de entrevistas que le hicieron al líder y cantante de Strange Flame, Ian Wiggin a lo largo de su corta vida y su aún más corta trayectoria musical. Las he estado traduciendo y he decidido publicar aquí algún extracto de vez en cuando porque no tienen desperdicio. Este ha sido el primero de ellos. La entrevista fue realizada minutos después del memorable concierto de Berlín en el que justo antes de tocar "End of your world" fingió su propio siucidio disparándose en la sien, engañando incluso a sus compañeros de grupo y provocando decenas de crisis de ansiedad entre las miles de personas que abarrotaban el estadio.

Descanse en paz Ian Wiggin - Le roy est mort, vive le roy.

Días extraños II

Días extraños II

En estos días que vivimos en los que el hombre del tiempo es el último profeta, y los visionarios se han vendido al negocio del progreso. Días de depresión y ansiedad acechando en cada esquina. Días en que la esperanza es un lujo al alcance de muy pocos.

En estos días es casi imposible encontrar algo distinto, algo único que te haga sonreir aunque sea por un solo instante.

La lógica de la medicina lo invade todo y cada vez es necesaria una dosis mayor de felicidad para escapar de la realidad, que a modo de enfermedad nos hunde en nuestro estúpido mundo de sombras y reflejos que ni tan siquiera parecen parte de nuestro absurdo mundo.

Creemos que el infierno son los demás y combatimos nuestra monotonía con telediarios y reality shows que nos demuestran que por muy terrible que sea nuestra vida, siempre hay alguien que lo pasa peor que nosotros.

Yo ya estoy harto de regocijarme de las desgracias ajenas y dormirme pensando que por muy grande que sea mi dolor, no es nada comparado con el de otros. Harto de complacerme al saber que mi vida es la envidia de mucha gente. Harto de drogarme con promesas de felicidad eterna y galletas de chocolate para todos.

Me enfrentaré a lo que me nubla el alma y me encoje el corazón y quizá, solo quizá, resulte victorioso, pero el intento ya es en sí una pequeña victoria.

La receta es sencilla, tanto que se resume en una sola palabra: Actuar.

No huiré de mis problemas para refugiarme en los ajenos, solo lo haré para alejarme de ellos y mañana vencerlos con brillantez.

¿Alguien se apunta a esta lucha por y contra nosotros mismos?

No pretendo crear un ejército de gente dispuesta a actuar contra mis problemas, pretendo actuar para mañana no necesitar un ejército que acabe con mis problemas por mi.

Sueños.

¿Y qué demonios se supone que debo hacer con todo esto? Donde debo poner todo lo que me sobra y ni siquiera quería conseguir, y lo que es más importante, dónde esta todo eso que quería lograr de pequeño.

Me prometieron una casa con jardín, y un buen coche con una buena radio. Me prometieron que algún día encontraría a alguien especial y que ya nunca más volvería a desear morirme justo antes de dormir y en cuanto despertaba. Me prometieron una olla llena de oro, y lluvia de rosquillas, y cielos azules salpicados de nubes de mil colores.

Ahora que ya he crecido entiendo que "crecer" no es un proceso de madurar, es un proceso de desengaño constante, nada es como soñabas, ni lo será nunca jamas. Ahora que estoy donde debería de estar, me alegro de haber dejado atrás las promesas infantiles y haberme dado cuenta que las cosas no van a mejorar. Pero quizá no estaria mal un poco más de ingenuidad e inocencia para ver las cosas como un niño de nuevo y sorprenderme por cada pequeño logro.

Sé que nunca me será concedido todo lo que soñé de crío, pero a veces me despierto en medio de la noche con la sensación de ilusión propia de las noches infantiles en que me dormía pensando en cómo me gustaría ser de "mayor".

Ecos del pasado.

Ecos del pasado.

El sábado por la noche volví a ver reír a Marta, como reía cuando los problemas no parecían tan importantes como ahora, y el futuro no era una enorme y negra sombra acechando en cada rincón del calendario.

Cuando estoy con ella soy mejor persona, igual que un seiscientos parece mejor coche si lo aparcas al lado de un Ferrari. Yo no merezco que alguien como ella me considere importante, así que trataré de atesorar en mi memoria cada momento que pase cerca de su enorme bolso verde, para dentro de unos años poder decirme a mi mismo que una vez Marta me miró a los ojos y no deseó estar en cualquier otro sitio menos a mi lado.

La hora de la verdad.

La hora de la verdad.

Saltaste cuando te dijeron que lo hicieras, y cuando te dijeron corre, lo hiciste lo mejor que pudiste. Ahora te dirán que debes morir en una de sus guerras defendiendo sus intereses, y tienes que decidir si estás dispuesto a dar tu vida por aquellos que no la valoran.

Para ellos esto es tan importante como para tí la liga de fútbol japonesa.

Si te colocas tras la pistola serás sólo un número más en sus cuentas, si no lo haces serás un borrón en su historial y te dirán que no mereces ser de su país, pero los países son tan estúpidos como una tarta cortada por un mono, y aunque ellos lo saben, no te lo dirán, y te harán creer que eres un mierda y que las cosas para ti no van a mejorar, pero son precisamente ellos los que no van a hacer que las cosas mejoren estés del lado que estés, incluso si no estás de ningún lado.

Sólo tú puedes salvarte, y aún esás a tiempo de hacerlo, pero todo va muy rápido últimamente y quizá mañana no lo estés.

¿Qué haces todavía ahí? Corre y grítales que esta vez no pueden contar contigo, porque si esperas un poco, quizá ya sea tarde.

Sigo a mi rollo.

Este sábado gran concierto de Maga en la sala Glam de León, 6 euros anticipada, 8 en taquilla.

Allí estaré, y tu ¿dónde estarás?

El vértigo de la felicidad.

El vértigo de la felicidad.

El planeta dejó de girar un instante y todas las voces del mundo se unieron en una sola para gritar la palabra mágica.

Aquella palabra les había hecho correr y saltar, les había empujado arriba a veces y abajo otras. Era lo que les había obsesionado cada noche y lo que cada uno a su manera había estado buscando toda la vida.

Una sola palabra que daba sentido a la existencia de todos y cada uno de los hombres. Una palabra por la que miles de personas dieron su vida a manos de otros que quizá así la encontraron.

La Tierra se paró en ese momento, y todas las gargantas del mundo fueron una sola para que en cada valle, en cada ciudad o pueblo y en cada montaña se oyera un grito al unísono que dijera:

¡¡¡¡ FELICIDAD !!!!

Curiosa dimensión el tiempo.

Para Marta.

El pasado es un gilipollas con una enorme y ruidosa moto, que de vez en cuando se dedica a pasear por tu calle jodiéndolo todo con su ruido, su pose de estrella y su estúpida sensación de ¿porque ahora te crees mejor que antes?

De vuelta y dando guerra.

De vuelta y dando guerra.

Ya estoy de nuevo aquí, en León me refiero, podré actualizar más a menudo ( lo que no quiere decir que lo vaya a hacer, aunque lo intentaré ). La campaña de incendios se ha acabado tras una especie de prórroga hasta el día 12 de Octubre, pero estos dos últimos días le tocan a mi compañero, no a mi.

Este fin de semana me he querido morir alli arriba, 70 km/h de viento, cerrado de niebla y lloviendo, vamos que hacía más frio que robando pingüinos. Pero he sobrevivido por desgracia para unos y por suerte para otros entre los que me incluyo.

Voy a echar mucho de menos aquello, el tiempo se mide de manera totalmente distinta alli arriba, las cosas no se hacen porque se deban hacer o no, se hacen porque es la mejor manera de pasar el tiempo, y el secreto está en hacerlas muuuuuuuuuuuy despacio para emplear cuanto más tiempo, mejor.

Una de las cosas que más he hecho ha sido leer, he vuelto a mi pasión por la literatura de ciencia ficción y he devorado "El juego de Ender", junto con otros menos destacables como "La nave estelar" de Bryan Aldiss, "Euroman" del periodista asesinado en afganistan cuyo nombre no recuerdo ¿Julio Blanco?, he releido "Crónicas Marcianas" del gran Bradbury y "Antes de la edad de oro I y II", recopilación de relatos cortos de los años 30 por Asimov.
También he tenido tiempo para leer varias veces "Héroes" de Ray Loriga, y me he tragado unos cuantos de John Grisham que no recomiendo a nadie.
Siguiendo con una tradición infantil he leido también "La historia Interminable" como cada verano, para no olvidar nunca a la Hija de la Luna y su torre de marfil.

Además de leer, he hecho otras cosas, por si alguien lo dudaba, he comido muuuuuuuuchas pipas, he escuchado muuuuuucha música, y he visto algo de televisión, de la cual solo se salva a mi juicio O.C. y poco más.

PD1=> También he estudiado, aunque poco.
PD2=> La cabeza que aparece en la foto es la mía en un momento de aburrimiento una tarde de lluvia.

Canciones que dicen cosas que no dicen nada.

Canciones que dicen cosas que no dicen nada.

Yo era como una de esas canciones de diez minutos que tanto me gustan. Me pasaba la mayor parte del tiempo dándole vueltas a ideas que los demás consideraban absurdas. Como en esas canciones, nadie me entendía demasiado bien cuando hablaba, y los que lo hacían, no sabían muy bien lo que había querido decir.

Yo no era un tipo aburrido, pero había que pasar tiempo conmigo y tener paciencia para darse cuenta de ello, como esas canciones que tienes que escuchar unas cuantas veces antes de enamorarte de ellas.

Ella era brillante y alegre como la mejor canción pop, y al igual que con ellas, bastaba escucharla tres un minuto para sentir que era muy especial. A todo el mundo le gustaba, y como buen himno generacional, los que no intentaban ser como ella, querían pasarse la vida a su lado. Todo el mundo hablaba de ella cuando no estaba, como se tararean las mejores canciones cuando no podemos escucharlas.

Ella era el With or Whithout de U2 y yo el Caramel de Blur, ella el Hotel California de The Eagles y yo el Paranoid Android de Radiohead, ella era el Weather with you de Crowded House y yo el Without you I'm nothing de Placebo, ella el Bonito es de Los Sencillos y yo La Copa de Europa de Los Planetas.

Ella era el mejor minuto del día, yo la peor hora de la noche, y por nada del mundo debería haberme asomado a sus ojos, pero no solo lo hice, sino que además caí dentro y no pude salir hasta que ella se fue con su música a otra parte, por cierto muy lejana. Pero lo que yo no sabía y ahora conozco, es que quien se enamora de ella queda marcado para siempre y nunca olvida que una vez bailó al son de sus canciones, y que en cuanto ella vuelva, volverá a hacerlo.

Carta con las cosas que nunca te diré.

Carta con las cosas que nunca te diré.

Para la chica con la espina en el costado.

Sé que te parecerá una idea terriblemente mala, pero es lo que tengo todo el día dando vueltas por mi cabeza. Yo no pretendía dejarme llevar por todo esto, pero quién puede resistir una sola mirada tuya.

Probablemente nunca llegues a saber cuanto desearía tener tus problemas junto a los míos metidos en un cajón. Yo te miraría siempre a los ojos y te susurraría que todo va a salir bien. Te regalaría mis mejores nubes para perderte en ellas, a mi no me harían falta nunca más, me perdería en tí y en todo lo que se te pasa por al cabeza.

Utilizaríamos nuestro presente como escudo contra todas las balas que el pasado nos quisiera disparar.

Iría contigo a todos esos sitios donde suele ir la gente que no es como nosotros, y un rato después te daría las gracias por salvarme de toda esa mierda.

Nunca dejaría que el peso de tantos días absurdamente iguales te hiciera tambalearte, y si encontrase perdida, te enseñaría cómo las nubes siempre indican el punto exacto del horizonte donde te espera todo lo bueno que te mereces.

Te prepararía sopa de letras, y todos los días los fideos formarían palabras alegres e interesantes, y una vez por semana formarían la letra de tu canción favorita.

Sé que solo es un montón de estupideces, pero a veces son las cosas más estúpidas las que nos hacen más felices, y yo siempre he sido el mejor a la hora de hacer las mayores tonterías.

Cuando lo importante no es participar.

Cuando lo importante no es participar.

Quizá al final resulte que todo da igual y que las cosas que nunca dije no eran tan importantes, como tampoco lo eran las que llegué a decir.

Tengo una extraña a la vez que estúpida habilidad para acabar fastidiándolo todo.
Me pasó con aquella chica que no quería crecer, y con aquella otra chica pelirroja que había crecido demasiado rápido; me pasó también con S, que pretendía ser distinta a las demás y resultó ser más igual que ninguna otra.

Puede que no pase nada por ello y al final la solución esté más cerca de lo que creía, o puede que esté al otro lado del mundo, o puede incluso que ni siquiera exista la solución.

Nunca creí que podría perder a cualquiera de ellas, pero tampoco pensé que podría volver a encontrar a nadie. Al final las cosas vuelven al principio y quizá todo dé igual.

La historia se repite una y otra vez, chico conoce chica, chica piensa que chico no está tan loco, chico piensa que chica es diferente y especial y al final chico acaba jodiendolo todo porque tiene miedo de ser el único que mantiene las cosas a flote y se limita a ver alejarse a chica como si nunca hubiesen sido más que extraños que cruzan una mirada en el metro.

Ahora me arrepiente de no haber llamado a D para decirle que quería tener su pelo rojo haciéndome cosquillas en el cuello para siempre, y de no haberle contado a S que el concierto de Maga solo era una excusa para asomarme a sus ojos, y sé que mañana me arrepentiré de no decirle hoy lo que se me pasa por la cabeza a La chica con la espina en el costado.

Me arrepentiré de no decírselo o lo haré de haberselo dicho, pero estoy seguro que haga lo que haga acabaré fastidiándolo todo, es mi destino.

Canción del Día: Contar lo que no puedo Contar - Lagartija Nick.