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Que mienta si me muero

Libre de virus

Por fin estoy libre de virus informáticos. Al final descubrí que el que yo tenía era el Sasser en alguna de sus variantes, me bajé todos los parches y demás programas para desinfectarlo y supuestamente lo conseguí. Poco despues me di cuenta que el ordenador ya no se apagaba, pero no funcionaba nada bien, le pasé un antivirus online en Panda Software y me detectó además del sasser, otros cuatro o cinco virus más. Supuestamente los he conseguido eliminar todos, que lo mio me ha costado. Por cierto, el Netsky es un mal bicho de virus, recomiendo pasar el antivirus en busca suya por si las moscas.
Acabado ya mi monólogo sobre informática y virus (temas de los que no tengo ni idea), solo me queda decir que estoy demasiado cansado como para hacer cualquier otra cosa que no sea tumbarme en el sofá y a lo sumo hacer la fotosíntesis un rato. Me he hecho análisis para el trabajo y la médica me ha preparado una buena escabechina en el brazo, me duele solo de acordarme, y no digamos si toco la zona, incluso si la miro. Nunca le tuve miedo a las agujas, pero con médicos así se lo voy a acabar cogiendo.

Virus

Pues eso, que mi ordenador tiene un pedazo de virus que da miedo verlo. No sale ni a patadas (literalmente), y por las noches lo oigo moverse y gruñir campando a sus anchas entre circuitos, datos, interruptores y transistores.
Solo funciona durante unos 10 minutos desde que lo enciendes, así que no me da tiempo a leer los weblogs, a mirar el correo si pasa de cinco o seis mensajes, a entrar en foros, a utilizar el messenger, etc...
Como por supuesto no tengo ni idea de como arreglar el desaguisado, intentaré lo que siempre intento, formatear y punto, mientras me dejan el cd de windows (pirata por supuesto), seguiré mirando como me dice con tanto cariño eso de "Cuota insuficiente para ejecutar el comando", o eso otro de "El ordenador se apagará en un minuto debido a que el proceso C:WINDOWS/System32/lsass.exe ha finalizado inesperadamente". Él sabe que me gusta oir esas cosas, y por eso me las repite constantemente. En el fondo es una historia de amor entre mi ordenador y to.
Ahora voy a publicar esto porque me acerco peligrosamente a la barrera de los 10 minutos, y no me gustaría perder lo que he escrito.
Víricos saludos para todos/as.

Cinco del las viernes

Cinco del las viernes

No me gustan especialmente las cinco de este viernes, pero haciendo un ejercicio de autosugestion y sadomasoquismo, he decidido que las voy a contestar.

Mejor no, me he puesto a contestarlas y casi me da algo, es como ver un maratón de comedia romántica americana, una pase, pero cinco, me resulta imposible.

Ayer estuve con mi señor padre de compras, él lleva varios día de paseo por los distintos concesionarios de León buscando un coche que cumpla las tres leyes básicas para él, a saber:
1.- Que sea barato (condición indispensable para adquirir un nuevo método de transporte).
2.- Que tenga un buen maletero (espero que no piense meter cadáveres dentro, porque es la única explicación convincente que se me ocurre para esa obsesión con el espacio).
3.- Que sea color "arena", a saber una especie de gris amarillento que él considera muy elegante.

Como no le he podido convencer de las ventajas de los coches eléctricos, y ni siquiera he conseguido que se fije en los niveles de contaminación del coche,(lo más que he logrado ha sido que se fije en los consumos, algo es algo), al final se ha decidido por un Peugeot 406 de gasolina. A mi los coches me dan un poco igual (bastante en realidad), y este en particular también, además las posibilidades de que yo algún día llegue a ponerme al volante son más que mínimas. Pero teniendo en cuenta todo esto, no me desagrada, lo mejor del coche es la ilusión que le hace a él. Y qué demonios, esta semana ya he conseguido que compre una segadora de verdad para la finca del pueblo, así que lo dejaremos que disfrute.

PD.: Lo de la segadora es una de mis pasiones ocultas, no es la primera vez que me comparan con Forrest Gump, cada uno tiene sus gustos raros, a mi me gusta segar.

Mi primer Madrid - Barça

Mi primer Madrid - Barça

Este ha sido el primer Madrid - Barça que he visto entero en toda mi vida, y me gustaría comentar lo que me ha parecido. En primer lugar señalar que la mayoría de mis amigos son del Real Madrid, yo soy del Barcelona, aunque más por llevar la contraria que por otra cosa, el fútbol no es algo que me llame demasiado la atención.

Imaginaos la situación, 7 y media de la tarde, un bar cualquiera de un pueblo cualquiera, nueve amigos mirando fijamente la televisión, de ellos sólo dos del Barça.
Si gana el Barcelona, una gran tarde para nosotros dos, si pierde, una interminable serie de bromas, insultos, e intentos de ridiculizarnos. El todo o nada, vamos.
Yo encima voy y me siento entre los dos más madridistas, todo un suicidio si además, como es mi caso, no tienes ni idea de fútbol.
Lo mejor de todo ha sido cuanto he aprendido este domingo, por ejemplo:

- Si el portero del equipo contrario consigue detener unos cuantos balones, hay que chillar algo así: "Venga no me jodas, que suerte, pero si es un matao". Si el que los para es el portero de tu equipo, el grito cambia: "Qué bueno es, es el único que hace algo de todo el equipo"

- En el caso del fuera de juego, la cosa cambia un poco, aunque la base es la mimsa. Si pitan fuera de juego en contra de tu equipo, la cosa es: "Pero si está tres metros por detrás del defensa, mecagoentodo, este arbitro es un hijoputa". Si el fuera de juego se lo pitan al equipo contrario, la consigna es: "Claro hombre, si es que está tres metros por delante joder". He llegado a la conclusión de que la distancia es la clave, por algo esos tres metros, que podían gritar siete como en balonmano, pero no, gritan tres siempre, habrá que seguir investigando.

- También está el tema del arbitraje. Si pitan a favor de tu equipo, o en contra del otro, y la decisión es injusta, hay que quedarse callado y no levantarse para nada de la silla. Si pitan en contra de tu equipo o a favor del otro, y la decisión vuelve a ser injusta, hay que levantarse gritando todas las barbaridades que se te pasen por la cabeza, e incluso hacer un amago de tirarle algo a la tele (cuidado con que se te escape el botellín de agua, que a punto estuvieron de echarnos del bar)

Por último me gustaría señalar algo muy importante a la hora de ver un partido de estos por la televisión. Nunca, y digo bien, nunca hay que esperar a la repetición de la jugada. Antes de que el jugador toque el suelo, ya hay que estar en pie berreando: ¡¡¡Faltaaaaaaaaaaaaaaa!!!. No vaya a ser que el árbitro no te oiga y no la pite , que lo ves mucho mejor tu en una tele de 20 pulgadas a 500 km del estadio, que él a 10 metros y en directo. Si luego en la repetición se ve que no ha sido falta, no pasa nada, errar es humano, pero si el que se equivocaba era el árbitro, que se vaya preparando él, su madre, su padre, y demás familia, carnal y política, incluidos difuntos y mascotas.

Después de esto, el fútbol sigue sin gustarme, pero verlo en el bar me pareció una experiencia muy interesante. Estoy deseando que llegue pronto la eurocopa, que estaremos todos animando al mismo equipo, y no hay riesgo de que se descojonen de ti.

Subir al cielo.

Subir al cielo.

Esto es lo que he estado haciendo estos días, y por lo que no he podido escribir nada. Me he ido al pueblo aprovechando el buen tiempo, y he subido a la montaña más alta de la zona para hacer unas fotos. El resultado, como veis es deprimente. Para alguien que estudia Ciencias Ambientales como yo, ver su pueblo así supone darse cuenta de muchas cosas.
También he hecho fotos más bonitas, pero ninguna me ha llamado tanto la atención como esta.

Los tres focos de contaminación que se ven son de izquierda a derecha:
- El basurero, que por cierto está al borde de un enorme pinar.
- La fábrica de cementos, que es de las más viejas de España.
- La central térmica, que es la segunda que más contamina del país.

Si a eso le sumamos la minería (en el pueblo hay un lavadero de carbón), el resultado es claro, o más bien oscuro, muy oscuro.

Autobus

Autobus

Me gustaría escribir algo sobre autobuses, autobuses blancos de ruedas enormes que rugen al arrancar como si se quejaran de seguir vivos, autobuses rojos que atraviesan la ciudad sin pararse ni un segundo a contemplar lo solas que están las personas cuando están en medio de una multitud. Autobuses azules que te llevan a sitios en los que has estado mil veces y volverás a estar otras mil. Autobuses grises que te rescatan de la ciudad para dejarte en la montaña, o te rescatan de la montaña para abandonarte a tu suerte en la ciudad.

Autobuses de dos pisos que parecen sacados del TBO. Autobuses modernos que más bien parecen naves espaciales antiguas que autobuses nuevos.

Para mí los autobuses llevan escrita la palabra “libertad” en el techo, siempre que pienso en largarme y alejarme para estar tranquilo, la huida pasa por montarse en algún autobús que se aleja de la ciudad.

El ruido de una la puerta abriéndose con su silbido hidráulico, es una invitación de entrar para romper con todo. Una especie de sonido premonitorio que anuncia una huida. Es como el último rugido de la tormenta justo antes de que llegue la calma.

Nunca fui tan feliz como aquella temporada en que bajaba de un autobús para subirme a otro. Era imposible seguirme el rastro, los cogía al azar, sumaba las horas del reloj y ese era el anden al que me dirigía. Viajé y viajé por mi mundo hasta que de repente un día, a las 13:11, resultó que el número 6 era el que me llevaba de vuelta a mi ciudad. No le guardo rencor a aquél enorme cacharro gris, probablemente el autobús también soñaba con una vida mejor en la cual su ruta ni se acercaba aquí. En el fondo puedo comprenderlo, los dos fuimos víctimas del azar, y del imbécil que planifica las rutas.

Los cinco finales de este viernes

Como últimamente entre el catarro, la vuelta a clase y que no salgo nada, estoy mas tonto que de costumbre (que ya es decir), no me he acordado hasta hoy de responder las cinco del viernes, que además hace tiempo que no contesto, así que ahí van estos cinco finales para cinco historias. Que conste que la idea me ha gustado mucho, lo de escribir historias con esos finales, me he extendido un poco y han quedado un poco absurdas, pero bueno, ya lo decía Holden Caulfield "A veces me da por hacer el indio".

1.- Froté la lámpara con fuerza durante unos segundos hasta que apareció un tipo azulado con un enorme bigote que me dijo, gracias por liberarme, ya tenía ganas de respirar aire fresco, ahí dentro huele a tigre. Yo creí que había sido suficientemente claro en mi deseo cuando dije, quiero volar libre como un pájaro, pero ahora, a unos cuantos cientos del suelo, donde me esperaba una muerte segura después de que el genio me hubiera arrojado desde un avión comercial, me dí cuenta que no debería haber confiado en él cuando dijo ...déjalo en mis manos.

2.- Me había quedado sin tabaco mientras deambulaba por las calles de mi ciudad buscando un bar donde comprar un paquete de Lucky, había pasado miles de veces por delante de aquél cartel que rezaba "El Vaticano", pero nunca lo había visto abierto, tal vez por eso, cuando llegué a la puerta no me decidía a entrar, pero el mono me empujó escaleras abajo con las monedas en la mano por si acaso. En cuanto entré, me di cuenta que el sitio no estaba nada mal, había una sospechosa mayoría de mujeres en el bar, pero estaba bien decorado, y la música era incluso soportable. En cuanto encendí mi primer cigarro me pareció una idea genial tomarme alli una copa, así que me senté en la barra y pedí un JB con cola, no lo había acercado a la boca cuando dos de las chicas del local me rodearon y me empezaron a decir cosas horriblemente bonitas al oido, yo que siempre he sido fácil de convencer y que estando borracho tardo unas dos horas en darme cuenta de las cosas, me dejé llevar. Desperté a las 10 de la mañana del día siguiente tirado en u callejón, sin cartera, reloj ni pantalones, y con el paquete de tabaco y el mechero en el bolsillo de la camisa, además de unas terribles agujetas en todo el cuerpo como si hubiera estado toda la noche haciendo ejercicio. Esa tarde cuando me encontré con mis amigos y me preguntaron donde demonios me había metido por la noche, todo lo que les dije fué: El Vaticano...no es lo que parece.

3.- Creo que no debería ser tan duro con ella ahora que está pasando por una mala racha en el trabajo y que sus padres estan en medio de la separación,se dijo. Creo que no debería haberme enfadado por esa chorrada de cena que canceló, la quiero, y en el fondo sé que es la chica perfecta para mi, creo que no debería ser tan egoísta, y sobre todo, creo que no debería pensar en estas chorradas mientras meo, que parezco sacado del "libro" de Ana Rosa Quintana...y se subió la cremallera.

4.- Hablar por hablar sonaba en la radio mientras el coche parecía deslizarse por las curvas de aquella inhóspita carretera secundaria, mi reloj de pulsera acababa de pitar indicandome que eran ya las tres de la mañana, cuando de pronto sentí que algo no iba bien en el coche, mi reloj volvió a pitar indicando las tres de la mañana de nuevo, y la radio se apagó sola. Justo cuando estaba empezando a sentir el pánico subiendo por mis ervios hasta mi cerebro, el coche se paró, no es que se calase, es que se paró en seco en medio de la carretera, y eso a 90 km/h es bastante raro. Una intensa luz lo inundó todo cegándome, y cuendo por fin pude ver algo, distinguí uns pequeñas figuras con enormes cabezas que se dirigían hacia mi puerta. Ni siquiera podía gritar del miedo que sentía. Los extraterrestres vieron mi cara de asombro y me preguntaron que me pasaba. Yo más tranquilo les expliqué que no estaba enfadado porque me hubieran parado el coche a 90 por hora con la consiguiente piña contra el volante, tampoco era por haberme jodido el Casio F91 regalo de mi novia con sus extrañas radiaciones, no era por haberme dejado medio ciego al dar las largas de la nave, lo que me jodía mas que nada, era que no me habían dejado escuchar el final de Hablar por hablar, y eso es algo que...no me había pasado nunca.

5.- Cuando mi vecino se compró un enorme coche americano para darme envidia, yo me compré uno mas grande aún, cuando el instaló una antena para televisión por satélite, yo robé el radioreceptor de Arecibo y lo instalé en mi patio trasero al grito de el mío es mas grandeeeeeeeeee. Cuando él apareció con una zodiac en el remolque de su enorme coche americano, yo me infiltré en la marina y me apropié del Juan Sebastian Elcano solo para joderle. Mi venganza estaba clara, así que viajé por todo el mundo en busca de una mascota increiblemente rara que él no pudiera conseguir, cuando llamé a la puerta de su casa para enseñarle mi Ornitorrinco albino de siete pies y tres colas con certificado de pedigrí, él se limitó a señalar el suyo, que nadaba en su nueva piscina olímpica y me dijo...y el mío es mas grande.

METROSEXUAL

METROSEXUAL

No hacía ni tres dias que había encontrado el libro de casualidad en el Corte Inglés y ya lo tenía claro.

- Mamá, de mayor quiero ser metrosexual, chillé entrando en la cocina a trompicones.

Tras esquivar un zapatillazo que se dirigía rápida y certeramente a mi cara, volví a gritar:

-Metrosexual madre, metrosexual, no homosexual.

Esta vez la zapatilla me rozó la oreja izquierda, menos mal que no le quedaban más, porque la siguiente me hubiera dado en plena cara, su puntería y su fuerza aumentaban con el enfado. Decidido a no ceder en mi empeño de convertirme en metrosexual, seguí intentándolo. El primer paso para serlo, es avisar a los padres, todo el mundo sabe eso.

-Verás madre, no es nada malo, espera que voy a por el libro y te leo lo que es. Y me dirigí a mi habitación a por el libro de Mark Simpson que acababa de comprar, una vez lo tuve en mis manos, empecé a recitar la definición que en él aparecía:

“El típico metrosexual es un joven con dinero para gastar, que vive en las metrópolis, donde están las mejores tiendas, clubs, gyms y las mejores peluquerías. Puede ser oficialmente gay, hetero o bisexual, pero esto no tendría tanta importancia porque se toma a sí mismo como su propio objeto de amor y placer. Son profesionales independientes, modelan, trabajan en los medios y las productoras o en la música pop y, ahora, también en los deportes, pero aman los productos de vanidad masculina…. “

Justo cuando acabé de leer me di cuenta que mi madre ya había recogido las zapatillas y estaba más que dispuesta a probar de nuevo su puntería, pero sorprendentemente, no me atizó. Como buena madre, se limitó a decir:

-Tú haz lo que quieras, pero eso me parece una gilipollez. Además, a ver de donde coño sacas el dinero con lo vago que eres, y del gimnasio ni hablemos.

Ese es el problema de las madres, que te conocen como si te hubieran parido, y son excepcionalmente buenas destrozando todos tus proyectos y sueños.

Como veia que con mi madre no había nada que hacer, y que de ahi no la iba a sacar, me decidí a probar con mi padre, con tal mala suerte que lo pillé durmiendo su reglamentaria siesta de tres horas en el sofá de casa. La técnica a usar estaba clara, primero cambiaría el canal de la tele quitando "Aquí hay tomate" y poniendo el documental de la dos, con ello conseguiría despertarlo inmediatamente, luego le comentaría mis intenciones, dejando claras la diferencias entre metrosexual y homosexual, por si acaso.

-¿Que te vas a hacer qué?. Fué su respuesta.
-Metrosexual, no homosexual. Le dije señalando la portada del famoso libro, intentando que al leerlo se diese cuenta que no era lo que él estaba pensando.

Le dió igual metro que homo que hetero que asexual.

-Tu lo que te vas a volver es un desgraciao y un gilipollas como no te pongas a trabajar pronto, o qué te crees, que te vamos a estar manteniendo toda la vida, vago, que eres un vago.

Ese es el problema de los padres, que les da igual lo que digas o hagas, para ellos lo único importante es que trabajes para que no seas un desgraciado de por vida, y aprovechan cualquier ocasión para recordártelo, aunque no venga a cuento ni por asomo, como en este caso.

Completamente abatido decidí retirarme a mis aposentos a lamentarme de mi mala suerte y de mis retrógrados padres tumbado en la cama, mientras trataba de inventar una nueva excusa para no ponerme a trabajar este año.

Reflexiones I

A los 15 años tenía miedo de cómo sería a los 20, a los 20 odiaba cómo había sido a los 15. Si nunca me puse de acuerdo conmigo mismo, ¿como voy a ponerme de acuerdo con los demás?

Reflexiones II

A los 22 me avergüenzo de cómo era a los 15, a los 15 me avergonzaría si viese cómo soy a los 22.
Los 30 me quedan lejos aún, pero sé que aunque las cosas puedan mejorar, siempre seré el imbécil de 15 años que eligió el camino fácil.

El vértigo de la felicidad

El vértigo de la felicidad

“La felicidad no está en la cima de la montaña, sino en el camino de subida hasta ella”. Lo había leído alguna vez en uno de esos e-mails cadena que inundan cualquier cuenta de correo. Le gustaba esa frase, y cada mañana la repetía ante el espejo hasta que conseguía que una sonrisa asomara a sus labios.

Ella pensaba que era una eficaz técnica de autoayuda para disfrutar de su vida cada día, los demás pensaban que era una gilipollez; el resto del mundo y ella no solían ponerse de acuerdo casi nunca.

Ese pequeño ritual se convirtió para ella en rutina, y cada mañana durante veinte años, se plantaba ante el espejo y se repetía la consabida frase hasta sonreír. Unas veces solo tenía que decírselo a sí misma un par de veces, y otras le llevaba más de media hora empezar a sonreír, pero siempre conseguía cruzar la puerta radiantemente alegre, al menos en apariencia.

Un día como otro cualquiera, al ponerse ante el espejo se dio cuenta que estaba harta, harta de engañarse con frases cursis y tontas, harta de intentar ser feliz a todas horas, harta de no poder estar de mal humor, y harta de las arrugas que tenía alrededor de la boca de tanto sonreír. Todo el mundo tiene derecho a un mal día, algunos incluso a dos, se dijo. Desde aquella mañana decidió dejarse de tonterías y dedicarse a su vida por completo. Desde entonces, al levantarse repite la misma frase ante su espejo:

- “La felicidad no entiende de montañas, la felicidad no entiende de nada”

 Bitacoras.com

Orsay

Orsay

orsay (del ing. offside)

1 m. DEP. Fuera de juego.

Así es como me ha pillado todo esta semana santa. Había decidido que lo mejor que podía hacer era irme al pueblo a pasar estos días de fiesta, y ni corto ni perezoso, me planté allí con la bolsa y las gafas de sol. No era tan buena idea.

No lo he pasado especialemente mal, pero tampoco especialmente bien, a M le han dado una serie de crisis de ansiedad que nos han bajado la moral a todos. N está más guapa que nunca, tan guapa que duele mirarla. He perdido mi carnet de socio del Balonmano y he tenido que pagar la entrada. Me habian dicho que S vendría este fin de semana y al final no ha aparecido por una estúpida falta de previsión (N no se dio cuenta que en un coche solo entran 5 personas). Y para colmo vengo y veo que me han prelistado (sea eso lo que sea) en una web de bitacoras y que puedo añadir un comentario personal (sea eso lo que sea), y me pillan en la semana en la que he estado fuera tratando de pasármelo bien, y no he actualizado nada (sea eso lo que sea) qué se le va a hacer.

Aunque lo parezca, no todo ha sido tan malo, he probado como una docena de cócteles distintos que nos ha preparado un amigo que estudio turismo, y todos gratis:
Margarita, bronx, daiquiri, piña colada, green fish....a partir de ese no es que no tomara más, es que ya no me acuerdo de los nombres, bueno y de casi nada más.

Bueno, pues ese ha sido mi interesante semana santa, en la que por cierto no he visto ni una sola procesión, y eso viviendo en León, tiene bastante mérito, o demérito, no lo se.

Mi vida en un fin de semana 2

He estado todo el fin de semana en el pueblo, llegaba M de Italia y ha sido genial. Era el primer sábado sin el sabatt's y ha sido un poco raro al principio, pero luego, a medida que avanzaba la noche todo ha vuelto a la normalidad, la alcohólica normalidad.

He mejorado bastante mi técnica al Ping Pong e incluso he ganado alguna partida el Domingo.

La verdad es que he vuelto a tener todo el fin de semana esa sensación de haber recuperado los buenos tiempos de antes. A ver si dura por lo menos todas las vacaciones.

En otro orden de cosas, M me ha dicho que se viene a pasar todo el verano a España, asi que las cosas no podrían tener mejor pinta, si salen la mitad de las cosas que planeamos todos los veranos, va a ser otro gran verano.

PD.: He hecho llorar a M, y eso no me gusta, pero no me quedaba más remedio, es horrible sentir que no te queda otra opción, pero es por su bien.

Canción del día ---> Phoenix - Everything is everything

El último día del verano.

El último día del verano.

Lo recuerdo solo con cerrar los ojos. Era una tarde de finales de agosto, el enorme Audi rebotaba por la vieja carretera de montaña mientras el Sol trataba de esconderse tras cada cumbre del horizonte como intentando evitar cegarnos. El “Minor earth, major sky” de A-ha sonaba en la radio por encima de nuestras voces que comentaban lo raro que era todo últimamente. Los cuatro sabíamos que esa era una de las últimas veces que íbamos a estar juntos en mucho tiempo, sabíamos que el verano se acababa para nosotros solo un par de días mas tarde, pero no nos importaba, pensábamos aprovechar todos y cada uno de los minutos que restaban para separarnos.
M trataba de esquivar los enormes baches mientras maldecía por lo difícil de hacerlo con un coche tan grande. A su lado, N contaba alguna historia sobre lo que había pasado la noche anterior en algún bar del pueblo. Detrás, I trataba de averiguar de qué diablos hablaba ella, y a su lado estaba yo. Yo simplemente sonreía pensando que ese había sido un buen verano. Entonces me di cuenta que no había nada más, estaba justo donde quería estar, el aire tibio del atardecer golpeaba mi cara y llenaba mis pulmones, estaba oyendo hablar a algunas de las personas que más quería, y podía escuchar una de mis canciones favoritas, que a modo de lazo de regalo, cerraba el círculo de un momento irrepetible.
Siempre me han gustado los viajes, y aunque aquél era corto, sentía que era uno de los mejores de mi vida, no faltaba nada ni nadie.
El Sol me cegó de repente haciendo que mis ojos lloraran, en ese mismo instante, la canción acabó y todos se quedaron mirándome fijamente sin entender porqué lloraba. Solo acerté a decir:
-Joder, que pasa, me lloran los ojos con el Sol.
Y la magia siguió, el “Summer moved on” de A-ha empezó a sonar, M volvió a quejarse de un enorme agujero en que acababa de meter la rueda. N siguió con su historia sobre la noche pasada, e I de nuevo trató de concentrarse en lo que ella estaba contando. Yo, por mi parte, simplemente seguí sonriendo mientras las lágrimas se deslizaban por mis mejillas hasta la boca. El gusto salado de éstas me hizo darme cuenta que muchos años después, me acordaría de aquella tarde, de aquél coche y aquella carretera, me acordaría de aquél viaje, y no podría menos que sonreír.

Canción del día: Ruta a 80 - Jaime sin tierra

Puntos de vista

Ray Loriga lo escribió alguna vez, y yo lo leí alguna vez, y todas las veces que he sentido que necesitaba un nuevo punto de vista sobre algo, me acordaba de este relato y trataba de seguir adelante con más o menos éxito.

"He visto a un tío disparar dentro de un supermercado con una recortada. No era una gran película, pero los disparos hacían buenos agujeros y las caídas eran buenas también. Había una chica. Una pelirroja que trabajaba de camarera. Casi todo el tiempo estaba el tío de la recortada disparando sobre todo lo que se movía y sobre lo que no se movía: botes de tomate frito y cajas de spaguettis. Pero a ratos aparecía la chica, y bueno, ella sabía que aquello no estaba bien, pero aún y así le quería. Él era un tipo duro, con la cara picada, y ella era una de esas camareras de película. Cuando no estaba disparando, el tío iba a recogerla al bar. La subía en su coche y la llevaba a la playa. Ella sabía que no era un santo, pero también sabía que él nunca iba a apuntarla con la recortada. Así que lo pasaba bien. Se tumbaban en la arena. Entraban y salían del agua. Se daban besos y follaban. Ella era todo lo feliz que puede ser una preciosa camarera. Cuando al tío le pillaron, ella estuvo siempre a su lado. Había disparado a niños y a mujeres. El jurado no podía ni mirarle a la cara. Dijeron que era un animal salvaje, pero ella siguió queriéndole. Sabía que lo de la recortada no iba con ella. Siguió queriéndole después de que le frieran en la silla. No era una gran película, ¿sabes?, pero era un gran amor."

Vientos de cambio

Vientos de cambio

Ana ha decidido que esta demasiado cansada del bar y nos lo cierra.

En mi casa han decidido que comemos demasiado y me han puesto a dieta.

N ha decidido que la aburro demasiado y se ha ido a miles de kilómetros de aqui.

La mayoría de esos cambios me hubiera gustado hacerlos a mi, me hubiera gustado empezar la dieta por propia iniciativa, o echar a N del país (o en su defecto irme yo). Si de mi hubiera dependido, no se hubiera cerrado el Sabatts.
Pero no me preguntaron, no me dejaron elegir, asi que me ha dado envidia y he decidido que tenia que decidir algo, no voy a ser el único que se quede sin cambiar nada de mi propia vida. Tras mucho meditar pros y contras, altos y bajos, blancos y negros, agudos y graves...

Desde hoy mismo, dejo de fumar

Las cinco del sábado

1) ¿Acostumbras a protestar o criticar por todo aquello que no te gusta?
No suelo, a menos que me parezca una injusticia del orden de los millones de discos que vende Bisbal, y aún así no me dura mucho, protesto bajito, casi susurrando, como pidiendo perdón a la vez por quejarme. No me gusta criticar, ni a la gente ni lo que hace.

2) ¿Discutes acaloradamente incluso con tus amigos?
Nunca jamás, no me gusta discutir, si veo que hay diferencias, me callo y dejo a los demás que piensen lo que quieran, a veces me arrepiento de hacerlo, otras me gusta bastante.

3) ¿Cuando fué la última vez que te quejaste por algo que no te gustó?
Esta mañana no tuve mas remedio que quejarme de la horrible infusión de extrañas a la vez que no alucinógenas hierbas que me tuve que tragar (literalmente, esas cosas es mejor no saborearlas).

4) Si te enfadas de verdad... ¿Cómo reaccionas?
Me lo trago todo, nunca lo exteriorizo, algun día se me va a enquistar la mala leche, es una suerte que me dure tan poco, nunca he dejado de hablar a nadie por un enfado, ni siquiera una mala contestación, pero interiormente planeo secretas conspiraciones de envenenamientos, palizas, e incluso homicidios y asesinatos.

5) ¿Por qué respondes a las 5 del viernes?
Lo vi en algun blog y me gustó mucho la idea, ahora me he dado cuenta que me han ayudado a saber cosas de mi ni siquiera sabía.

Nunca llueve eternamente

Nunca llueve eternamente

Ahora que ya no pienso en ella al oír cualquier canción.
Ahora que ya no hago las cosas como si ella estuviera viéndome.
Ahora que ya no planifico mi vida en función de la suya.
Ahora que ya no salgo de fiesta solo cuando sé que ella va a salir.
Ahora que ya no me comporto como un imbécil delante de ella.
Ahora que las cosas no son siempre del color de sus ojos.
Ahora que no todos sus amigos son mis amigos.
Ahora que no todos sus enemigos son mis enemigos.
Ahora que algunos de mis enemigos son sus amigos.
Ahora que algunos de sus amigos son mis enemigos.
Ahora que su música preferida ya no me gusta.
Ahora que ya no grabo cds para ella.
Ahora que ya no la llamo las mañanas de resaca para saber qué tal lo pasó.
Ahora que puedo decirle que yo odio Los Serrano y que no veo Crónicas Marcianas.
Ahora que ella sabe que me encantó Lost in translation y que Dias de futbol me parecio muy mala.
Ahora que puedo decirle que su novio no se merecía lo que ella le hizo.
Ahora que mi vida ya no depende de la suya.
Ahora que no trato de no parecer raro delante de ella.
Ahora que ya no me duermo pensando en su pelo ni me despierto pensando en sus labios.
Ahora que no voy a los peores bares solo porque a ella le gustan.
Ahora que ya no me apunto a todo lo que ella planea.
Ahora que ya vuelvo a jugar a las cartas sin importarme parecer uno más.
Ahora que ya le puedo decir que Him no me gustan cada vez que los pone.
Ahora que puedo poner música de grupos argentinos sin obsesionarme porque a ella no le gustan.
Ahora que he decidido que nunca más diré que no a determinadas cosas porque ella vaya a decir que no.
Ahora que ya no veo sus ojos al cerrar los míos.
Ahora que puedo volver a leer literatura de ciencia ficción sin sentirme casi culpable.
Ahora que las drogas son solo drogas y lo que yo piense sobre ellas no depende de lo que ella piense sobre ellas.
Ahora que vuelvo a preferir el Calimocho en lugar de la cerveza, justo al contrario que ella.
Ahora que si estoy cansado me voy a casa en lugar de quedarme hasta que ella se va.
Ahora que ya no me preocupo si ella habla con cualquier otro tio.

Ahora me estoy dando cuenta de lo estúpido que fui, las fuerzas que gasté, el tiempo que perdí.
Ahora que como podeis ver, vuelvo a escuchar a Los Planetas.

Ahora todo vuelve a marchar en la dirección correcta.

La chica que no es la protagonista.

La chica que no es la protagonista.

Ayer tocó sesión de Everwood, por supuesto, nunca le estaré lo suficientemente agradecido a Lydia por haberme enganchado a esa serie.

Siempre me pasa igual con este tipo de series, películas, etc...Me acabo colgando de la chica que no es la protagonista, la chica que sale poco, que es rara, que no es popular... Y esta vez no podía ser menos. La foto de arriba es por supuesto ella, en la serie se llama Layney Hart, Nora Zehetner en realidad. A mi me parecía haberla visto en alguna parte antes (supongo que en alguna película), la primera vez que salió, en la consulta del Doctor Brown fisgando los historiales, tuve una especie de deja vu. No lo se, quiza en alguno de mis inexistentes viajes a Estados Unidos.
A continuación un link sobre ella, su vida, sus pocas películas y alguno de esos datos para presidentes/as de clubs de fans, además de noticias...

The Official Nora Zehetner Fanlisting